Unión transita una semana corta pero cargada de incertidumbre en la previa de los octavos de final del Torneo Apertura. El duelo del sábado a las 21.30 frente a Independiente Rivadavia, en el Bautista Gargantini, encuentra a Leonardo Madelón con un problema central: definir el ataque en medio de dudas físicas que no terminan de despejarse.
Dos piezas clave, bajo la lupa
El caso de Cristian Tarragona es seguido día a día. El delantero presenta una molestia en los gemelos y viene trabajando de manera diferenciada, con cargas controladas. Si bien no está descartado, su presencia dependerá de cómo evolucione en las próximas horas y de si logra entrenar con normalidad antes del viaje.
Más compleja aparece la situación de Marcelo Estigarribia. El atacante sufre una molestia importante en los aductores y es, hoy por hoy, el que más lejos está de llegar en condiciones. Incluso, en el entorno del plantel no descartan que pueda quedar al margen del encuentro.
Un rompecabezas para Madelón
La posible ausencia de ambos genera un fuerte impacto en la estructura del equipo. Son los delanteros titulares y referencias ofensivas de un Unión que, además, no llega sobrado de variantes en ese sector.
Ante este escenario, Agustín Colazo asoma como la primera alternativa para ocupar un lugar en el frente de ataque. El juvenil ya respondió cuando le tocó ingresar y gana terreno en la consideración.
Pero no es la única opción. Si las bajas se confirman, Madelón analiza modificar el sistema y poblar el mediocampo con nombres como Lucas Menossi, Franco Fragapane o Augusto Solari, resignando presencia en el área pero buscando mayor control del juego.
Un contexto que obliga
El rival no es uno más. Independiente Rivadavia fue el mejor equipo de la fase regular y llega con confianza, lo que obliga a Unión a presentar su mejor versión para competir en Mendoza.
En ese marco, la definición sobre Tarragona y Estigarribia será determinante. Madelón espera hasta último momento, consciente de que en este tipo de partidos cada detalle puede inclinar la balanza. Y en Unión, hoy, todo pasa por saber si sus goleadores estarán en condiciones de dar el presente.