Este martes, desde las 21.30, Unión se juega mucho más que el pase a los octavos de final del Torneo Apertura. Cuando la pelota ruede en el Gigante de Alberdi, el equipo santafesino tendrá frente a sí el desafío de derribar un muro estadístico que parece inexpugnable: una racha de más de dos décadas sin poder vencer a Belgrano.
Un historial marcadamente adverso
Los números generales por torneos de AFA reflejan una paternidad absoluta del "Pirata" sobre el "Tatengue". En 42 enfrentamientos, la brecha es notoria:
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Victorias de Belgrano: 20
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Empates: 18
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Victorias de Unión: 4
La estadística es contundente: el conjunto cordobés ganó cinco veces más de lo que perdió ante el equipo de la avenida López y Planes.
El recuerdo de Perezlindo y una espera eterna
Para encontrar el último festejo de Unión hay que desempolvar los archivos y viajar hasta el 4 de mayo de 2002. En aquella oportunidad, por el Torneo Clausura, el Tatengue se impuso por 1-0 en el 15 de Abril con un grito de Martín Perezlindo.
Desde aquel gol hace más de 23 años, Unión no ha vuelto a saborear una victoria frente al Celeste, lo que convierte a este duelo eliminatorio en una oportunidad histórica para cortar con la "maldición".
Antecedentes recientes: paridad y verdugos
El encuentro más cercano en el tiempo nos remite a la fecha 16 del Torneo Clausura 2025. En un duelo de dientes apretados en el mismo escenario de este martes, igualaron 0-0. Aquel empate tuvo un sabor agridulce para los cordobeses, ya que significó el adiós prematuro de la "B" a la zona de playoffs.
Por otro lado, la última vez que hubo un ganador entre ambos fue el 6 de abril de 2024, durante la Copa de la Liga. En esa tarde, Belgrano hizo pesar su jerarquía y se llevó los tres puntos de Santa Fe al imponerse por 2-1.
El escenario para el martes: Unión llega a Córdoba con la presión de la historia sobre sus hombros, pero con el hambre de un equipo que busca meterse entre los mejores del Apertura. ¿Será esta la noche en que el Tatengue logre quebrar el maleficio de Alberdi o Belgrano estirará su hegemonía para avanzar a octavos? La respuesta, en 90 minutos de pura tensión.