Ante All Boys no solo cortó la racha sin victorias y devolvió a Colón a lo más alto de la Zona A de la Primera Nacional, sino que además dejó un dato fuerte: en apenas 12 partidos, Ezequiel Medrán ya superó la producción Ariel Pereyra y Andrés Yllana juntos, y empieza a consolidar su propio registro dentro de la pelea por el ascenso.
El triunfo llegó en un momento sensible. El equipo venía de tres fechas sin sumar de a tres, una caída de rendimiento que había encendido señales de alerta en el entorno sabalero, especialmente por la acumulación de lesiones que afectaron piezas clave y obligaron a rearmar el funcionamiento.
En ese contexto, la victoria ante All Boys funcionó como un punto de inflexión: no solo por el resultado, sino por el impacto en la tabla, donde los perseguidores venían achicando distancias y el margen de error comenzaba a reducirse peligrosamente. Pero el efecto más silencioso aparece en los números. Con 12 partidos dirigidos (y aún con un encuentro pendiente del inicio de su ciclo), Medrán ya logró una cosecha superior a la que habían alcanzado en conjunto Ariel Pereyra y Andrés Yllana durante 2025 (22 contra 14).
La comparación inevitable también alcanza a otro antecedente reciente: el inicio de Iván Delfino en 2024 cuando, en sus primeros 12 compromisos, sumó 25 puntos, una base que en su momento sostuvo la ilusión rojinegra durante buena parte del torneo, pero luego se derrumbó increíblemente.
Hoy, con otro contexto y nuevas urgencias, el presente empieza a reordenarse alrededor de una idea más clara: volver a ser competitivo en el tramo decisivo y sostener la pelea grande por el ascenso en la Primera Nacional.