En el corazón del barrio Santa Rosa de Lima, específicamente en las intersecciones de Estrada y Mendoza y Estrada y el pasaje Luis y Nilda Silva, los vecinos denuncian una situación de desidia que afecta su salud y calidad de vida: el afloramiento constante de aguas servidas en plena calzada.
Uno de los vecinos afectados relató que, aunque este episodio puntual comenzó hace pocos días, la respuesta oficial fue insuficiente. "Esto hace cosas de dos o tres días que empezó a salir el agua servida", explicó, agregando que a pesar de que se acercó personal técnico de ASSA, no hubo solución: "Ayer vino un camión, estuvo 5 minutos y después se fue y siguió saliendo el agua".
La preocupación se agrava debido a que el foco infeccioso se encuentra frente a una institución educativa (la N°809, Estanislao López): "Está en la puerta de una escuela y aparte se corre el agua y corre para otras partes del barrio".

En otro de los puntos críticos mencionados, los residentes aseguran que el problema es estructural y de larga data. Un vecino que hace un año vive en la zona comentó que, según los testimonios de quienes hace más tiempo residen allí, la problemática persiste desde hace años sin recibir atención: "No hay mejora, no hay arreglo, no hay nada... acá no hay ningún tipo de atención para nada".
La convivencia diaria con los olores nauseabundos y el riesgo sanitario genera una alarma constante entre las familias. "Es mala [la situación] porque eso contamina... te puede agarrar cualquier cosa porque es agua servida", advirtió otro de los habitantes del barrio. A pesar de los esfuerzos de la comunidad por ser escuchada, las gestiones no han tenido éxito: "Hay vecinos que han mandado nota, han hablado y bueno, acá todo queda en la nada". Sin respuestas concretas de Aguas Santafesinas ni de otras autoridades, el barrio sigue lidiando con el agua contaminada que corre por sus calles.