Un video de Cristina Fernández de Kirchner ingresando nuevamente a su departamento de San José 1111 volvió a instalar la polémica alrededor de las condiciones de su prisión domiciliaria. Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran a la exmandataria descendiendo de un vehículo y entrando al edificio donde cumple una condena de seis años por corrupción en la causa Vialidad.
La grabación fue tomada el miércoles y rápidamente generó repercusiones debido a la restricción judicial que le impide abandonar el domicilio sin autorización previa. Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron que la salida había sido permitida por el Tribunal Oral Federal N°2 para asistir a un control médico.
Según trascendió, la defensa de la expresidenta presentó documentación sanitaria para justificar el pedido. La autorización fue concedida bajo monitoreo electrónico y dentro de los parámetros establecidos para el cumplimiento de la condena.
𝐏𝐎𝐋𝐄́𝐌𝐈𝐂𝐀 𝐏𝐎𝐑 𝐔𝐍 𝐕𝐈𝐃𝐄𝐎 𝐃𝐄 𝐂𝐑𝐈𝐒𝐓𝐈𝐍𝐀 𝐊𝐈𝐑𝐂𝐇𝐍𝐄𝐑 𝐄𝐍 𝐋𝐀 𝐕𝐈́𝐀 𝐏𝐔́𝐁𝐋𝐈𝐂𝐀
— Noticias Argentinas (@NAagencia) May 15, 2026
La difusión de un video en redes sociales generó una fuerte polémica este viernes, al mostrar a la ex presidenta Cristina Kirchner en la vía pública mientras cumple… pic.twitter.com/rC5lR2w00A
En el video que circuló en redes puede verse a Cristina Kirchner regresar cerca de las 14 horas a bordo de un Ford Mondeo. Acompañada por su histórico custodio Diego Carbone, saludó brevemente antes de ingresar al edificio.
La situación volvió a poner el foco sobre las condiciones de detención de la exvicepresidenta y sobre los límites de su régimen domiciliario. Desde que comenzó a cumplir la pena, distintos episodios generaron tensiones y debates políticos y judiciales.
Uno de los primeros puntos de controversia había sido el uso del balcón de su departamento durante las concentraciones militantes que se realizaban frente al edificio. La defensa pidió precisiones al tribunal y finalmente los jueces autorizaron a Cristina Kirchner a utilizarlo, aunque le solicitaron “prudencia” para evitar alteraciones en el vecindario.
También hubo discusiones alrededor del régimen de visitas. Inicialmente, solo un grupo reducido de personas podía ingresar sin autorización judicial. Más tarde, el tribunal endureció las condiciones luego de que un grupo de economistas realizara una reunión multitudinaria en el domicilio, situación que motivó nuevas restricciones: encuentros limitados a un máximo de tres personas y con una duración no mayor a dos horas.