Lo que empezó como la fascinación de un chico por “superhéroes que tocaban la guitarra” terminó convirtiéndose en una colección gigantesca, construida durante décadas y reconocida por fanáticos de toda Latinoamérica. En Villa Elisa, Entre Ríos, a pocos kilómetros de Santa Fe, Javier Ciavatta levantó un verdadero santuario dedicado a Kiss: un museo con miles de piezas, vinilos, instrumentos y objetos históricos vinculados a la mítica banda.
En diálogo con LT10, el coleccionista contó cómo nació esa obsesión que lo acompaña desde la infancia y que hoy lo convirtió en uno de los mayores referentes del universo “kissero” en Argentina.
“El museo está construido desde el año 2018”, relató Ciavatta, quien explicó que el espacio funciona dentro de su propia casa y que, por ahora, las visitas son coordinadas de manera privada. “Me gusta atender a la gente como se merece. A mí no me gustaría que alguien se tome el trabajo de viajar y yo en diez minutos lo esté sacando porque tengo otra cosa que hacer”, contó.

Una colección impresionante
La colección impresiona por volumen y rareza. Aunque admite que nunca contabilizó exactamente cuántos objetos tiene, sí reveló algunas cifras que ayudan a dimensionar el fenómeno: “Debe haber unos 2.000 o 2.500 vinilos de Kiss”. A eso se suman instrumentos, vestimenta, botas firmadas y merchandising de distintos países.
“El coleccionista colecciona de todo y de todos los países”, explicó. “Tengo obras con 10, 15 o 20 ejemplares del mismo disco de distintos lugares. Entonces las cantidades se multiplican rápido”.
Entre sus tesoros más preciados aparecen dos bajos adquiridos directamente a Gene Simmons cuando el músico visitó Argentina en 2012. “Esos sí se los compré a él”, recordó.

Súperheróes de historieta
La pasión nació cuando era apenas un chico y veía a los integrantes de Kiss como personajes salidos de una historieta. “Te llamaba la atención el superhéroe que tocaba la guitarra, porque no dejaban de ser un superhéroe”, dijo. Y agregó: “Mi hermano escuchaba eso porque lo escuchaban sus amigos y yo seguí con esto”.
Con el paso de los años, el fanatismo se transformó en una forma de vida. Ciavatta viajó por distintos países siguiendo a la banda y asistió a casi todos los recitales que Kiss dio en Argentina, además de shows en Chile, Brasil y Uruguay.
“En Argentina hay un agite especial con las bandas. Pero en Uruguay o Chile los podés ver más tranquilos, desde otro lado”, comparó.
Más allá de Kiss, el coleccionista también habló de otras bandas que forman parte de su universo musical, desde Iron Maiden hasta Soda Stereo. Incluso sorprendió al asegurar que en Santa Fe vive “el coleccionista más grande de Soda Stereo del planeta”.
Melodías inolvidables
Durante la charla también hubo lugar para hablar de canciones inolvidables. Cuando le preguntaron cuál era su tema favorito de Kiss, eligió clásicos más melódicos como Shandi y Beth. “Yo creo que el tema o el disco te llega según el momento en que vos lo escuchaste por primera vez o te llenó un espacio”, reflexionó.
Hoy, aquel fanático que empezó acumulando discos terminó construyendo un museo que despierta curiosidad, admiración y emoción en cada visitante. Un espacio levantado desde el amor por la música y sostenido por una pasión que, después de tantos años, sigue intacta.