La Municipalidad de Santa Fe realizó, este martes en el Museo de la Constitución, la presentación oficial del proceso participativo de Entornos Urbanos Ribereños, una iniciativa orientada a construir consensos para la planificación y el desarrollo sostenible de sectores estratégicos vinculados al agua en la ciudad.
El encuentro reunió a autoridades municipales, instituciones intermedias, representantes técnicos y a los integrantes de la Comisión Especial creada para analizar posibles usos y desarrollos urbanos en zonas ribereñas comprendidas entre la laguna Setúbal, el corredor de la Ruta Nacional 168 y la costa del río Salado. A partir de esta condición, se busca fortalecer herramientas de planificación que permitan compatibilizar el crecimiento urbano, la preservación ambiental y la resiliencia frente a riesgos hídricos y climáticos. La Comisión Especial, creada mediante la Resolución N° 922, tendrá como objetivo analizar el marco normativo vigente vinculado a áreas ribereñas, humedales y sistemas hídricos; evaluar la situación actual de la interfase urbana ribereña; definir criterios técnicos y metodológicos para la delimitación de Entornos Urbanos Ribereños; y elaborar lineamientos para futuras regulaciones urbanas y ambientales.
“Los entornos urbanos ribereños son una figura nueva que nos permite proyectar la ciudad mirando al río. El desafío es aprender a convivir con él, comprender su dinámica y transformar esa relación en una fortaleza”, dijo el intendente Juan Pablo Poletti.
La iniciativa busca discutir cómo proteger los ecosistemas ribereños, ordenar los usos del suelo, promover la resiliencia hídrica y favorecer la integración urbano-ambiental. “La invitación es a pensar juntos esa ciudad donde el verde y el azul se mezclan, se entrelazan.
¿Cuál es la situación de la ciudad?
Fernando Alvarez de Celis, director Ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano, y miembro de la Academia de Arquitectura y Urbanismo, participó de este primer encuentro, dialogó con LT10 y explicó cómo el Gran Santa Fe fue el aglomerado urbano que menos se expandió en la Argentina, "creció un 1.8% en 6 años, con lo cual es la mancha urbana, no solamente municipio de Santa Fe, sino los cuatro municipios colindantes, que han crecido menos en en la Argentina". A diferencia de la tendencia generalizada en el resto del país, donde las ciudades se extienden horizontalmente hacia la periferia en densidades muy bajas, el Gran Santa Fe presenta una particularidad virtuosa: la población aumentó a un ritmo mayor que la superficie del territorio. Este proceso de densificación se traduce en un aprovechamiento de los vacíos urbanos y un desarrollo en altura o vertical, principalmente concentrado en la zona céntrica y el puerto local.
Asimismo, el especialista remarcó la importancia de ligar estrechamente la planificación urbana con la realidad ambiental y geográfica de la región santafesina, la cual está fuertemente condicionada por los ríos y lagunas. Al respecto, elogió que el organigrama municipal unifique las áreas de urbanismo y recursos hídricos: “En algunos lugares del país se localizan en zonas bajas, barrios formales, que después quedan inundados y eso obviamente después trae problemas".
Además, remarcó que en el proceso hay que respetar "la naturaleza y dejando esta relación entre el río, los lugares bajos, la zona donde no se desea de crecer, para tener una expansión ordenada y que esto no genere después problemas urbanos o problemas a la sociedad".
Hacia el final, Alvarez de Celis, reflexionó acerca del debate que vendrá: "ningún territorio está vacío, todo territorio juega un un lugar en la ciudad; con lo cual lo que hay que buscar es la mejor actividad que pueda tener, que puede ser una actividad económica, residencial o recreativa, pero tiene que estar dentro del juego y tiene que ser un activo para la la ciudad de Santa Fe."