El escándalo que explotó puertas adentro del Real Madrid sigue dando que hablar, y ahora fue el propio Federico Valverde quien rompió el silencio. A semanas de su brutal pelea con Aurélien Tchouaméni, el uruguayo habló por primera vez y dejó frases que rápidamente llegaron a España.
El mediocampista de 27 años llegó a Montevideo para sumarse a la concentración de la Selección de Uruguay pensando en el Mundial 2026 y, apenas pisó suelo charrúa, los periodistas fueron directo al tema que revolucionó al vestuario merengue.
“Me siento muy bien. Tuve el respaldo y el cariño de todos los aficionados del Real Madrid y también del club", fueron las primeras palabras del Pajarito. Al instante, soltó una sincera reflexión: "Hay veces que hay que pasar por estos mini obstáculos dentro del fútbol y de la vida para aprender a crecer y madurar”.
La declaración que más repercusión generó llegó unos segundos después. “Confío en que esta experiencia me ayudará a ser un mejor capitán en los próximos años”, afirmó el ex-Peñarol, dejando entrever que el episodio marcó un antes y un después dentro del vestuario merengue.
La pelea entre ambos futbolistas se originó durante una práctica en Valdebebas, en medio de un clima caliente por la floja temporada del equipo español. Según contaron distintos medios españoles, todo arrancó con una fuerte entrada del uruguayo contra Tchouaméni en un ensayo de fútbol y siguió con insultos, empujones y una discusión todavía más pesada ya dentro del vestuario.
Lo cierto es que terminó siendo un verdadero escándalo a nivel mundial: Valverde sufrió un golpe en la cabeza tras caer contra una mesa y tuvo que ser trasladado a un hospital. Los médicos le dieron diez días de reposo y se perdió los últimos dos partidos del año. Además, el club les abrió un expediente disciplinario a ambos jugadores y los castigó con una enorme multa de 500 mil euros. Una bomba total en la Casa Blanca.
En su momento, Tchouaméni publicó un mensaje en redes sociales y buscó ponerle punto final al conflicto. "Seguimos siendo una familia, con desacuerdos de vez en cuando, pero siempre debemos poner nuestros objetivos por encima de todo", escribió el francés en un posteo de Instagram.
También reconoció que lo ocurrido “es inaceptable” y pidió disculpas por la imagen que dejaron. “La frustración no puede excusar todo”, afirmó, en medio de una temporada complicada para el Merengue, que quedó eliminado de la Champions League y perdió LaLiga con el Barcelona.