La Cámara de Diputados de la provincia comenzó el análisis del proyecto de ley para regular o prohibir la actividad de los cuidacoches, una iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado. Sin embargo, el diputado Rubén Galassi (Unidos para Cambiar Santa Fe) adelantó que el texto sufrirá modificaciones sustanciales antes de ser llevado al recinto.
"Estamos trabajando para sacarla, pero va a salir con reformas. No va a salir igual a la del Senado", afirmó el legislador en diálogo con LT10, marcando una clara distancia con el proyecto original. En ese marco, confirmó que la Comisión de Asuntos Constitucionales recibirá a la Pastoral Social de los arzobispados de Santa Fe y de Rosario para escuchar sus argumentos y preocupaciones sobre el impacto social de la norma.
Galassi se mostró a favor de reglamentar la actividad, pero enfatizó la necesidad de ser "mucho más específicos" para evitar la criminalización de personas en situación de vulnerabilidad.
"Entiendo que lo que es voluntario uno no puede penalizarlo porque no es una contravención. Hay que enfocar la ley hacia la actividad que se apropia del espacio público —sea una calle, una plaza o una manzana— y que se agrava cuando se hace de manera organizada en cercanías de grandes eventos deportivos, musicales o culturales", argumentó.
El legislador diferenció el acoso callejero de otras tareas de subsistencia. "En mi casa, acá en Santa Fe, en barrio Candioti, pasan personas que ofrecen barrer la vereda o lavar un auto. Como están planteadas algunas cosas en el proyecto del Senado, eso podría ser considerado una contravención. Lavar un auto en la vía pública es una disposición municipal; si el municipio no lo prohíbe y un vecino le da una mano a alguien con necesidad, no podemos transformar eso en un delito", ejemplificó.
En contraposición, Galassi fue tajante respecto a las mafias que operan en las ciudades: "Estoy totalmente en contra de lo que se ejerce con presión, con violencia, de los que actúan como si fueran dueños de una cuadra. En eso sí hay una contravención, ahí se debe aplicar el Código de Convivencia y, llegado el caso, debe actuar la policía".
Barrabravas y el rol de los municipios
Al ser consultado sobre el control en espectáculos masivos, el diputado calificó la situación como "un secreto a voces". "En los entornos de las canchas de fútbol, sea Colón, Unión, Central o Newell's, está metida la barra. Eso no lo podemos permitir. Pero a una persona que está vendiendo palta, un par de medias o limpiando un parabrisas en un semáforo, no la podemos meter presa", diferenció.
Por otra parte, Galassi descartó la posibilidad de sobrecargar al Ministerio Público de la Acusación (MPA) con el juzgamiento de estas faltas, argumentando que las fiscalías y los jueces penales ya se encuentran colapsados por delitos mayores.
Para resolver este cuello de botella, propuso una alternativa institucional: "Buscamos que la acción contravencional la encargue el municipio, que para eso tiene abogados y fiscales. De hecho, la ley del Código de Convivencia permite que el MPA firme convenios con las intendencias para que esta acción la lleve adelante el gobierno local".
Finalmente, advirtió que no basta con labrar actas si no existen juzgados que resuelvan las sanciones: "No es solo el tema de los 'trapitos'; hay muchas contravenciones vinculadas a conflictos entre vecinos u ocupación de terrenos. Si no recuperamos magistrados de pequeñas causas o jueces de faltas que atiendan estos casos, va a haber denuncias y procedimientos policiales, pero no va a haber quién los juzgue".
