Se acerca otro fin de semana largo con el feriado del lunes 15 de junio, fecha a la que se trasladó el del 17 que conmemora el fallecimiento de Martín Miguel de Güemes. Como todos los lapsos turísticos se juegan las expectativas de los cabañeros de la zona del Litoral que esperan la llegada de turistas o santafesinos que busquen descansar y disfrutar del paisaje litoraleño.
Guillermo Kees Scotta, representante de la Cámara de Cabañeros y Servicios Turísticos (CABASETUR), señaló por LT10 que las expectativas para el próximo descanso se mantienen positivas gracias al trabajo conjunto en los corredores de la Ruta 1, Ruta 11 y el río Carcarañá.
Según explicó, se están realizando esfuerzos para que la provincia presente sus destinos y estimule el movimiento de visitantes, pese a que la situación económica es "difícil para todo el mundo".
Sin embargo, el panorama actual revela una realidad fragmentada. "Viene muy parecido a lo que está pasando en los últimos fines de semana largo, muy dispar", detalló ya que algunos complejos cercanos a grandes ciudades alcanzan niveles de reserva del 85% o 90%, aquellos ubicados en zonas más alejadas no están llegando al 50% de ocupación.
Ante este escenario de retracción del consumo, los cabañeros han tenido que reinventar sus propuestas comerciales. "Damos por prácticamente perdido el feriado largo como tal y regalamos una tercera noche", confesó Kees Scotta, explicando que esta estrategia implica una baja del 30% en las ventas para las organizaciones, pero es necesaria para fomentar que la gente se acerque. Esta tendencia responde a que el turista actual prioriza la cercanía para evitar traslados largos y busca estadías de solo dos noches.
Los costos
El sector ofrece un amplio espectro que se adapta a distintos presupuestos familiares. Para una familia tipo (dos adultos y dos niños), los precios por noche pueden variar desde los $50.000 hasta los $140.000, dependiendo de los servicios y la infraestructura del complejo. El público predominante sigue siendo el familiar y parejas con niños, que en ocasiones se agrupan en cabañas de mayor capacidad para abaratar costos.
Finalmente, Kees Scotta reflexionó sobre el impacto de la crisis en la actividad, describiendo al turismo como el "primer fusible" que nota los cambios en el consumo tras más de un año de recesión.
"Es una actividad muy noble que genera recursos que se quedan en la región", concluyó, reafirmando el compromiso de los emprendedores por sostener sus negocios y capacitar a su personal a pesar de las dificultades del contexto provincial