El invierno astronómico comenzará oficialmente este domingo 21 de junio a las 5:24 (hora argentina) con el solsticio de invierno, un fenómeno que marca el día con la menor cantidad de horas de luz solar del año en el hemisferio sur.
Según informó el Centro de Observadores del Espacio (CODE), la jornada tendrá una duración de apenas 10 horas, 5 minutos y 5 segundos de luz diurna en la latitud de Santa Fe, convirtiéndose en el día más corto de 2026.
El término solsticio proviene del latín solstitium, que significa "Sol quieto". La denominación hace referencia a la aparente detención del astro en su desplazamiento sobre el horizonte antes de invertir lentamente su recorrido anual.
El director y fundador del CODE, Jorge Coghlan, explicó que el fenómeno ocurre cuando el Sol alcanza su posición más septentrional respecto del ecuador terrestre, a una latitud de 23° 26' norte. En ese momento, al mediodía, el astro alcanza la menor altura observable del año sobre el horizonte para quienes habitan el hemisferio sur.
Aunque el solsticio se producirá este domingo, el fenómeno de los días más cortos se extiende durante varias jornadas. De acuerdo con los registros astronómicos, entre el 15 y el 27 de junio, la duración de la luz solar permanece prácticamente inalterada en torno a las 10 horas y 5 minutos, con variaciones de apenas algunos segundos.
Una tabla elaborada por especialistas muestra que el 20 de junio la duración del día fue de 10 horas, 5 minutos y 6 segundos, mientras que el 21 alcanzará el mínimo anual con 10 horas, 5 minutos y 5 segundos. Recién a partir de los días siguientes comenzará a percibirse un incremento gradual de la luz diurna.
Desde el 28 de junio, el aumento será más evidente y los días empezarán a extenderse, en promedio, alrededor de un minuto por jornada; un proceso que continuará hasta el próximo solsticio de verano, previsto para el 21 de diciembre de 2026.
Otro de los efectos visibles del fenómeno se observa en las sombras. Durante el mediodía solar del solsticio, cuando el Sol cruza el meridiano de Santa Fe, los objetos verticales proyectan la sombra más larga de todo el año. El comportamiento es inverso al que ocurre durante el solsticio de verano, cuando las sombras alcanzan su menor longitud.
Los solsticios y equinoccios son consecuencia directa de la inclinación del eje terrestre respecto de su órbita alrededor del Sol. Esta particularidad provoca que la distribución de la luz solar cambie a lo largo del año y dé origen a las distintas estaciones.
Mientras el hemisferio sur ingresa oficialmente en el invierno, el hemisferio norte experimenta el fenómeno opuesto: el solsticio de junio marca allí el inicio del verano y el día más largo del año.