La casa de Gran Hermano Generación Dorada vivió una noche cargada de emoción con una nueva edición del clásico desafío del congelados, en esta oportunidad, el protagonista fue Claudio "Turco" García, quien ingresó al reality para sorprender a su esposa, Mariela, una de las participantes del programa.
Como marca la consigna del juego, los participantes debieron permanecer inmóviles mientras el exfutbolista recorría la casa y les dedicaba algunas palabras. Sin embargo, el momento más conmovedor llegó cuando se dirigió directamente a Mariela.
Con evidente emoción, el Turco García le pidió que continúe disfrutando de la experiencia y que no pierda su esencia dentro de la competencia.
Una declaración de amor y supervivencia
Abrazando el momento y con la voz entrecortada, el exfutbolista miró fijamente a Mariela y la incentivó a continuar firme en el certamen: "Seguí jugando, pasala bien, no te olvidés de la persona que sos", comenzó expresando con ternura.
Inmediatamente después, el Turco hizo una cruda y honesta confesión que resume su historia de superación y el rol fundamental que ella ocupó en sus peores momentos personales:
"Si no fuera por vos, sabrías que estaría muerto. Seguí jugando, tus amigas, todos saben quién sos", lanzó sin filtros en una de las declaraciones más fuertes que se hayan escuchado en la actual temporada.
El impacto en la casa de Gran Hermano
Tras recorrer brevemente las instalaciones y dejarles palabras de aliento generales al resto de los hermanitos, el Turco García se retiró de la casa dejando una atmósfera de profunda sensibilidad. Una vez que Santiago del Moro dio por finalizada la regla del congelados, Mariela rompió en un llanto desconsolado y fue contenida por todos sus compañeros, quienes quedaron sumamente movilizados por la calidad humana y la visceralidad de la visita.