El partido de la Selección de fútbol frente a Austria no solo concentró la atención de millones de espectadores. También produjo un fenómeno que el sistema eléctrico argentino experimenta en cada evento de esta magnitud: una brusca caída del consumo durante el juego y un repunte repentino en el entretiempo, movimientos que obligan a reforzar la operación de la red para garantizar su estabilidad.
Según un informe técnico de la Gerencia de Operaciones de Cammesa, el sistema fue operado bajo condición de alerta preventiva entre las 13 y las 16:30 para responder a las variaciones extraordinarias de la demanda. Más tarde, a las 20:56, el consumo alcanzó el pico de la jornada con 25.189 megavatios (MW).
En una entrevista realizada por Valentín González para el móvil de LT10, el ingeniero y especialista en políticas energéticas José Stella explicó que el partido modificó por completo el comportamiento habitual del consumo eléctrico en el país.
"El partido genera variaciones importantes porque paraliza la actividad económica en cualquier sentido. Entonces, al frenarse la actividad y ponerse todas las personas frente al televisor, la demanda disminuye fundamentalmente", señaló.
El especialista precisó que durante el primer tiempo la demanda cayó cerca de 1.810 MW, una cifra muy significativa. "Si uno mira el análisis que hace Cammesa de la curva de carga, hay una marcada disminución aproximadamente de 1.810 MW. Es mucha potencia; es más que todo el parque nuclear funcionando en paralelo durante el primer tiempo", explicó Stella.
Sin embargo, el comportamiento cambia de manera abrupta cuando llega el descanso. "Durante los 15 minutos del entretiempo crece la demanda, ¿por qué? Porque la gente va a calentar agua en la pava eléctrica o abre la heladera. Hay un consumo que sube 1.000 MW en solo 13 minutos, y después vuelve a bajar en el segundo tiempo", describió.
Un sistema preparado para responder
Stella aclaró que estas oscilaciones no representan una emergencia, aunque sí requieren una vigilancia especial por parte de todos los operadores del sistema.
"El sistema energético tiene que estar en alerta para que no varíe la frecuencia de sincronismo y para evitar algún colapso o caída de línea. Está en condición de alerta por precaución", afirmó.
La denominada alerta preventiva implica contar con mayor generación disponible, suspender tareas de mantenimiento programadas y monitorear permanentemente la frecuencia de la red.
"No existe una situación de riesgo, sino una operación reforzada del sistema eléctrico que opera con mayores reservas, restricciones de mantenimiento y un control especial de la frecuencia de sincronismo para que todo se mantenga estable", sostuvo el ingeniero.
Un consumo equivalente al de toda la provincia
Para dimensionar la magnitud del fenómeno, Stella comparó la caída de la demanda con el consumo de una provincia completa.
"La baja equivale a casi todos los hogares de la provincia de Santa Fe. Esto es casi el equivalente a un millón y medio de hogares que consumen energía eléctrica, sumado a las industrias", indicó.
El especialista agregó que el consumo que bajó en el primer tiempo equivale casi a la demanda de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) de Santa Fe, que es la tercera distribuidora del país, representando cerca del 10% del total nacional.
Un fenómeno que se repite en cada Mundial
Este comportamiento no es nuevo y se estudia minuciosidad en cada Copa del Mundo para garantizar el correcto funcionamiento de la red de alta tensión.
"Invariablemente en todos los mundiales ocurre esto y, obviamente, tiene que ver con el día, con la temperatura y también con el horario", explicó Stella. Además, recordó que los horarios de los partidos cambian según la sede del torneo, por lo que cada edición presenta curvas de demanda diferentes.
Finalmente, el ingeniero llevó tranquilidad respecto de la condición de alerta aplicada durante el encuentro: "La condición de alerta es simplemente para que todos los operadores estén permanentemente conectados y listos ante cualquier situación técnica que pudiera darse", concluyó.