El director del organismo regional, Rubén Spies, calificó la situación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) como un "delito de extrema gravedad" tras confirmarse el despido de 500 profesionales y el freno a proyectos estratégicos de vanguardia mundial.
En ese sentido, Spies manifestó su "espanto" ante la política de recortes que el Gobierno Nacional aplica sobre la CNEA, una institución que definió como "insignia indiscutible de nuestra soberanía nacional".
Además, detalló que el presupuesto de la CNEA ha caído más del 45%, con una caída del 53% en la inversión de bienes de capital, lo que ha impactado directamente en el personal.
Para el directivo, la falta de inversión es incomprensible dado el liderazgo histórico del país: "Somos pioneros, hemos competido en la venta de reactores con países como Francia o Estados Unidos y hemos ganado licitaciones".
Éxodo de profesionales
Spies advirtió que el daño es profundo debido al "drenaje" de especialistas formados por el Estado que ahora buscan oportunidades en el exterior.
"Muchos de ellos han decidido irse; gente altamente formada que en países donde la ciencia y la tecnología es valorada como debe ser, los reciben con los brazos abiertos. Y eso es algo que no es reversible a corto plazo".
Finalmente, el titular del CONICET local lamentó la pasividad política frente a lo que considera una pérdida de patrimonio: "Estas cosas son golpes muy duros... entregar estos avances sin resistencia es rifar un futuro de autonomía energética y desarrollo de vanguardia".