El emblemático Puente Carretero, la principal vía de conexión física entre las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé, conmemora hoy martes su 87.° aniversario en un escenario marcado por el histórico reclamo de reparaciones, la falta de fondos del Gobierno nacional y la cuenta regresiva para la habilitación de la nueva alternativa vial proyectada para marzo de 2027.
Habilitado al tránsito el 14 de julio de 1939 como la estructura de ingeniería civil más importante de Sudamérica en su época, el gigante de hormigón que atraviesa el río Salado soporta hoy el flujo continuo de unos 45.000 vehículos diarios. En este marco de celebración vecinal, el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, dialogó con LT10 y reflexionó sobre la actualidad del histórico enlace y los plazos de la obra que vendrá a aliviar su fatiga estructural.
"Oficialmente, en las planificaciones de Vialidad Nacional, el Puente Carretero ni siquiera tiene nombre propio; figura simplemente como 'puente sobre el río Salado en la Ruta Nacional 19'", reveló Seghezzo sobre la curiosa situación administrativa de la estructura que este martes cumple casi nueve décadas en pie. El funcionario provincial aclaró que la denominación actual responde puramente al uso popular y adelantó que la elección del nombre para el nuevo viaducto —que se construye en paralelo— será una atribución directa del gobernador Maximiliano Pullaro.
El titular de Vialidad Provincial se refirió además al complejo frente de negociaciones con el Gobierno nacional por el estado del actual enlace de la ruta 19. Ante las advertencias de Vialidad Nacional sobre la necesidad de ejecutar reparaciones preventivas en cuatro sectores específicos, Seghezzo descartó que exista un riesgo de colapso inminente, aunque advirtió que es urgente intervenir para evitar un deterioro mayor.
"Estamos en un tira y afloje constante con la Nación porque realmente no nos han transferido ningún tipo de recurso", criticó. "Incluso, la provincia de Santa Fe tuvo que ceder de manera gratuita más de 1.000 toneladas de asfalto para que ellos pudieran bachear las rutas nacionales de nuestro territorio", detalló el funcionario a este medio. Remarcó que los futuros trabajos de mantenimiento en la vieja estructura requerirán indefectiblemente interrumpir el tránsito por completo, aunque se buscará prefabricar las piezas de recambio para reducir al mínimo los plazos de corte vial.
El relevo histórico: marzo de 2027
La gran apuesta para garantizar la supervivencia del Carretero es la habilitación del nuevo puente Santa Fe - Santo Tomé. Seghezzo ratificó que el megaemprendimiento provincial avanza a paso firme y descartó retrasos sustanciales ante los pronósticos de intensas lluvias por el fenómeno meteorológico de "El Niño" para el próximo verano.
"La obra viene en tiempo y forma para marzo del año que viene. A la altura de las mayores precipitaciones estimadas, la estructura principal ya estará tendida", puntualizó. En ese sentido, detalló que ya se completaron 40 de las 42 pilas proyectadas, se hormigonaron 130 de las 136 columnas y se montaron 122 vigas prefabricadas de un total de 215.
Mientras la cabecera del lado santafesino (cercana al Club Colón) avanza a ritmo sostenido con las primeras losas definitivas, en el sector de Santo Tomé —sobre calle Mitre— se superaron las interferencias de servicios subterráneos no declarados en los planos históricos (gas, electricidad y fibra óptica). "La etapa más compleja de picado ya terminó y actualmente se avanza con el hormigonado de calzada y cordones", concluyó Seghezzo, augurando un futuro de alivio y transitabilidad fluida para el histórico y querido Puente Carretero.
