Mientras la Selección argentina se prepara para disputar la final del Mundial, en Casa Rosada comenzó una carrera contrarreloj para organizar el operativo que acompañará el regreso del plantel al país. En el Gobierno trabajan sobre distintos escenarios posibles, desde un recibimiento acotado hasta una movilización multitudinaria en caso de consagración.
La coordinación está a cargo de la Jefatura de Gabinete junto a los ministerios de Seguridad, Defensa y Transporte. En las últimas horas se sucedieron reuniones entre las distintas áreas para delinear un esquema que permita garantizar el traslado de la delegación y, al mismo tiempo, ordenar la circulación de millones de personas que podrían concentrarse espontáneamente en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires.
En el Ejecutivo insisten en que todavía no existe un recorrido confirmado porque la planificación dependerá, en gran medida, de la decisión que adopte el cuerpo técnico y los propios futbolistas una vez finalizado el encuentro. Sin embargo, las distintas dependencias nacionales ya trabajan sobre alternativas que contemplan desde el arribo al aeropuerto hasta un eventual recorrido por la Ciudad de Buenos Aires.
Seguridad, transporte y logística, el operativo que prepara el Gobierno para recibir a la Selección
Uno de los escenarios que permanece bajo análisis es un posible paso de la delegación por Casa Rosada. La alternativa fue impulsada públicamente por el presidente Javier Milei, quien ofreció el edificio de Balcarce 50 para que los jugadores puedan saludar a los hinchas desde alguno de sus balcones si así lo desean. En el Gobierno aclaran que la decisión dependerá exclusivamente de la Selección y remarcan que no habrá ninguna imposición por parte del Poder Ejecutivo.
La intención oficial es evitar que una eventual celebración adquiera un tono partidario. Ese criterio fue reiterado en las últimas horas por el propio Milei, quien sostuvo que un posible campeonato pertenece a los futbolistas y al pueblo argentino, y que la política no debe apropiarse de los festejos. Bajo esa premisa, en Casa Rosada aseguran que cualquier actividad institucional buscará mantener el foco sobre el plantel.