En Colón todavía sigue latente la ilusión de incorporar un volante ofensivo para completar el plantel de cara al segundo semestre, más allá de que el mercado cerró hace rato. Sin embargo, se depende de un escenario que hoy aparece muy difícil de concretar.
El Sabalero incorporó tres en esta ventana, pero quedó pendiente la llegada de un jugador creativo. La dirigencia hizo un fuerte intento por nombres de jerarquía que finalmente no prosperaron, una situación que terminó consumiendo tiempo valioso. Cuando llegó el momento de activar alternativas, las opciones ya eran escasas y el margen de maniobra prácticamente desapareció.
Para habilitar un nuevo cupo, el reglamento establece que Colón debe transferir o ceder a un futbolista a un club de Primera o del exterior. Además, ese jugador debe haber firmado al menos el 25% de las planillas durante la temporada, un requisito que reduce considerablemente la lista de posibles candidatos.
El principal apuntado es Facundo Castet, quien perdió terreno en la consideración de Ezequiel Medrán y hoy corre desde atrás en el lateral izquierdo. No obstante, su situación personal también influye, ya que está próximo a ser padre y la posibilidad de emigrar no aparece como una alternativa sencilla. Si bien trascendieron algunos sondeos desde Grecia y Perú, pero nada concreto. De la A, nada.
Otro es Nicolás Thaller. Sin embargo, atraviesa la recuperación de un desgarro y, además, Colón no cuenta con demasiadas variantes en la zaga. Por eso, desprenderse de él tampoco parece ser una opción viable para el cuerpo técnico. La tercera alternativa es Tomás Giménez, pero la incertidumbre alrededor de Lucas Cuffia, quien no renovó y continúa apartado del plantel, hace que el puesto requiera alternativas.
En este contexto, la realidad indica que las chances de abrir un nuevo cupo son mínimas. Salvo que aparezca una oferta inesperada en los próximos días, Colón difícilmente pueda concretar la incorporación del volante ofensivo que buscó durante gran parte del mercado. Así las cosas, todo indica que Ezequiel Medrán deberá afrontar la segunda parte de la temporada con el plantel que tiene a disposición. La base del equipo no se moverá y, salvo un giro de último momento, el cuarto refuerzo quedará como una cuenta pendiente para este mercado de pases.