La calificadora internacional Moody's elevó en los últimos días la nota crediticia de la provincia de Santa Fe a la categoría B2, posicionándola entre las cuatro jurisdicciones con mejor perfil crediticio de Argentina. De esta forma, la calificación santafesina quedó por encima de la nota soberana del Gobierno nacional, establecida en B3.
El informe resalta los sólidos fundamentos económicos de la provincia, la fortaleza de sus ingresos y una gestión fiscal prudente. Al respecto, el secretario de Política Económica de Santa Fe, Pablo Gorban, explicó la trascendencia de este avance: "La provincia es monitoreada constantemente por Moody's y Fitch Ratings. En esta última revisión, la calificadora resolvió elevar la nota respaldada en fundamentos técnicos objetivos del perfil crediticio provincial".
Entre estos indicadores, Gorban destacó el bajo nivel de endeudamiento relativo: "Hoy tenemos menos de la mitad de la deuda que registra la provincia de Córdoba, un Estado comparable con el nuestro". A esto se suma un esquema de vencimientos extendido en el tiempo. "El perfil llega hasta el año 2044 y los servicios de la deuda se reparten de forma gradual y homogénea, lo que evita picos de estrés financiero", detalló el funcionario.
Asimismo, subrayó que el 100 % de las emisiones históricas se destinaron a gastos de capital e infraestructura productiva, sin necesidad de recurrir a financiamiento para cubrir déficit corriente. "Santa Fe tiene un historial impecable: junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, son las únicas jurisdicciones que jamás defaultearon su deuda", remarcó.
El impacto en los mercados y el plan de obras
Respecto al vencimiento previsto para el mes de noviembre sobre el crédito tomado a fines del año pasado, Gorban llevó tranquilidad al precisar que "representa menos del 3 % de los recursos anuales del presupuesto provincial", por lo que se afrontará con fondos propios.
Consultado sobre si la mejora de la nota tienta a la gestión a buscar nuevo financiamiento internacional, el secretario aclaró: "No se trata de esperar una luz verde o roja; el trabajo con las calificadoras es continuo porque otorga previsibilidad. Una calificación alta abre puertas a menores tasas y mayores plazos, pero Santa Fe no toma deuda para gasto corriente, sino en función del plan de infraestructura".
En ese sentido, ponderó el programa lanzado en diciembre de 2025 por 800 millones de dólares bajo la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro para reducir la brecha histórica de infraestructura en la provincia. Sobre el remanente de dichos fondos —que por normativa del Banco Central (BCRA) se pesificaron a los seis meses—, indicó que se encuentran colocados en activos financieros para conservar su valor mientras avanza la ejecución de los trabajos.
Finalmente, Gorban recordó que la provincia mantiene abiertas líneas de crédito muy favorables con organismos multilaterales como la CAF, fondos árabes y la Agencia Francesa para el Desarrollo (AFD). "El historial de cumplimiento con estos organismos constituye una carta de presentación diferencial ante el mercado de capitales. Este perfil nos permite atender los compromisos de forma gradual y sin ningún tipo de estrés financiero", concluyó.