Sociedad - Fútbol y comunidad

Sábado 01 de Agosto de 2026 - 17:16 hs

Fabrican pelotas para que el fútbol siga vivo en los barrios

La Liga Infantil de los Barrios de Santa Fe ya produjo más de 1.400 pelotas para abastecer a sus 36 clubes. El proyecto nació ante la falta de equipamiento y hoy fortalece el trabajo comunitario que sostiene a miles de chicos y chicas.

Actualizado: Sábado 01 de Agosto de 2026 - 17:23 hs

En los barrios de Santa Fe, una pelota puede ser mucho más que un elemento deportivo. Es parte de una red de clubes que ofrece espacios de encuentro, contención y participación para chicos y chicas, sostenida en gran medida por el trabajo voluntario de vecinos, entrenadores y referentes.

Para garantizar que la falta de recursos no limite la práctica deportiva, la Liga Infantil de los Barrios creó su propia fábrica de pelotas. El emprendimiento comenzó a mediados de 2021 y ya produjo más de 1.400 unidades destinadas a los 36 clubes que integran la organización.

En diálogo con el móvil de LT10, Giuliano Carnaghi, presidente de la Liga Infantil de los Barrios, explicó que el proyecto surgió a partir de una dificultad concreta: conseguir pelotas resistentes y accesibles para las canchas de tierra y los potreros.

“La Liga Infantil de los Barrios es una organización autóctona de la ciudad de Santa Fe que nuclea a 36 clubes que nacieron en los barrios populares”, señaló. En muchos casos, esas instituciones fueron creadas por vecinos y vecinas que recuperaron un espacio para construir una cancha y, con el tiempo, sumaron actividades comunitarias.

“A ese proyecto deportivo de club se le van añadiendo actividades comunitarias, como copa de leche, actividades culturales, etcétera”, explicó.

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Una solución nacida desde los propios clubes
 
El problema principal era la baja calidad de las pelotas que llegaban a las instituciones. “Generalmente, las pelotas que nos donaban eran esas pelotas chinas que le metés dos o tres patadas y explotan o que no se la aguantan para nuestros potreros”, recordó Carnaghi.

Las pelotas de mayor calidad, utilizadas en competencias federadas, tenían costos difíciles de afrontar para los clubes. Por eso, los integrantes de la Liga comenzaron a buscar una alternativa que les permitiera fabricar su propio equipamiento.

La iniciativa tomó impulso a partir de la experiencia de un referente de un club que había aprendido el oficio del armado de pelotas durante el tiempo que estuvo privado de su libertad.

“Él nos dijo que no tenía problema en juntar a otros referentes, otros chicos y otras chicas de la Liga para pensar una especie de cursito sobre el armado de pelotas”, contó.

El grupo se contactó con empresas y comercios de Bell Ville, Córdoba, y compró los primeros materiales para iniciar la producción. “Compramos los kits, que te vendían los hexagonales y octogonales para el armado, los hilos, las cámaras, todo. Y en ese taller empezamos a armar nuestra propia pelota”, relató.

Más adelante, la Liga recibió la donación de una amasadora mecánica y un balancín automatizado que pertenecían a una antigua fábrica de Rafaela. La incorporación de esas máquinas permitió mejorar el proceso y avanzar hacia una producción más organizada.

Pelotas resistentes para las canchas de tierra

Las pelotas fabricadas por la Liga fueron diseñadas para soportar las condiciones de los potreros y las canchas de tierra con piedra. Aunque tienen un peso mayor al de una pelota utilizada en competencias federadas, ofrecen una mayor durabilidad.

“Es una pelota un poquito más pesada que una Nassau Pro, pero el material que compramos es muy resistente para las canchas de tierra con piedra, para los potreros en donde jugamos nosotros”, explicó Carnaghi.

Según detalló, una pelota puede mantenerse en buenas condiciones entre seis meses y un año. “Hay otras que no te duran nada”, comparó.

La producción también permitió reducir costos. Mientras algunas pelotas de primera calidad superan los 100.000 pesos, las fabricadas por la cooperativa tienen un valor de mercado cercano a los 50.000 pesos.

La Liga canaliza recursos obtenidos a través de programas, subsidios y aportes de diferentes organismos para comprar las pelotas producidas por el emprendimiento y distribuirlas entre los clubes.

“Le compramos las pelotas a la cooperativa y así abastecemos a los clubes para que tengan el principal elemento de organización, que es la pelota de fútbol”, señaló.

El esfuerzo que sostiene a los clubes

La fábrica ya superó las 1.400 unidades y permite entregar, en promedio, entre seis y ocho pelotas por año a cada institución. Sin embargo, la necesidad es permanente: la Liga tiene nueve categorías y cada club requiere varias pelotas para entrenar y competir.

Las instituciones también organizan rifas, bingos y ventas de comidas para reunir fondos y ampliar su equipamiento. De esa manera, algunos clubes logran contar con entre 15 y 18 pelotas.

Pero la crisis económica afecta la capacidad de organización. La mayoría de los referentes, entrenadores y colaboradores trabaja ad honorem y debe combinar las tareas del club con jornadas laborales, changas y responsabilidades familiares.

“Hoy en día tienen que dedicarle mucho más tiempo al trabajo, a salir a changuear o a estar en la casa, y eso por ahí se traslada en menos horas dedicadas a la organización interna de los clubes”, advirtió Carnaghi.

Según explicó, esa situación se profundizó durante este año y puede repercutir en la calidad de las actividades que reciben los chicos y chicas.

“Se vio como una disminución y una debilidad en la organización interna de los clubes, que después también se traslada a la calidad de la práctica deportiva que se les da a los pibes”, sostuvo.

Para el presidente de la Liga, la fábrica de pelotas representa una respuesta concreta a una necesidad, pero también refleja el compromiso de quienes sostienen los clubes todos los días.

“Si no fuera por estas personas que capaz están laburando ocho o diez horas y después van a la canchita a organizar la práctica deportiva para los pibes, esos pibes no sé dónde estarían”, concluyó.

 

Audio: Escuchá el movil de Valentín González

Fuente: LT10

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