A menos de 48 horas del compromiso frente a Lanús, la gran preocupación de Unión ya no pasa por lo futbolístico, sino por una cuestión administrativa. Mientras Leonardo Madelón termina de definir el equipo para el estreno como local en el Torneo Clausura, la dirigencia sigue trabajando para destrabar la situación de Mauro Luna Diale, el único refuerzo que todavía no pudo sumar minutos oficiales.
El atacante regresó a Santa Fe con la expectativa de transformarse nuevamente en una pieza importante del equipo, pero hasta el momento la burocracia internacional le impidió volver a ponerse la camiseta rojiblanca en un partido oficial.
Una operación que aún no pudo completarse
Cuando Unión logró levantar las inhibiciones que le impedían incorporar futbolistas, todo indicaba que Luna Diale también estaría disponible para viajar a Mendoza.
Sin embargo, el delantero quedó al margen porque nunca llegó el Transfer Matching System (TMS), el documento indispensable para oficializar la transferencia internacional y habilitar al jugador.
Lejos de resolverse, el expediente sigue abierto y el tiempo empieza a jugar en contra pensando en el compromiso del jueves.
El problema no depende solamente de Unión
Las gestiones que realiza la dirigencia tatengue no alcanzan por sí solas para resolver el inconveniente. El principal obstáculo aparece del otro lado de la operación. Akhmat Grozny, el club ruso del que proviene Luna Diale, también atraviesa una inhibición impuesta por FIFA, una situación que complejiza el proceso administrativo y demora la emisión de la documentación necesaria.
Por eso, en Unión mantienen un contacto permanente con todas las partes involucradas, aunque son conscientes de que la resolución ya no depende exclusivamente del club santafesino.
Un jugador pensado para cambiar el ataque
La insistencia de Madelón no es casual. Desde que comenzó la pretemporada, el entrenador imaginó a Luna Diale como uno de los futbolistas llamados a darle otra dinámica al ataque rojiblanco. Su capacidad para moverse por todo el frente ofensivo y asociarse con los volantes lo convierten en un futbolista diferente dentro del plantel.
Si llega la habilitación, el DT tiene previsto incluirlo desde el arranque. Una posibilidad es que acompañe a Cristian Tarragona en la ofensiva, mientras que la otra alternativa es ubicarlo sobre el sector izquierdo para permitir que Ignacio Malcorra juegue más cerca del área rival, con mayor libertad para generar fútbol.
Una espera que mantiene en vilo a todos
Mientras el plantel ultima detalles para recibir a Lanús, la atención también está puesta en las oficinas del club. Cada hora que pasa puede resultar decisiva para conocer si finalmente llega la documentación internacional que permita inscribir al delantero. En Unión mantienen el optimismo, pero también saben que el margen de tiempo es cada vez menor.
La intención es agotar todas las instancias posibles antes de dar por descartada su presencia. Porque para Madelón, la habilitación de Mauro Luna Diale no representa solamente el regreso de un jugador querido por los hinchas, sino la posibilidad de incorporar una pieza que puede modificar el funcionamiento ofensivo del equipo desde el primer minuto.