El desembarco financiero de Peter Thiel en Vaca Muerta tomó forma concreta: el fondo Thiel Macro LLC, controlado por el empresario tecnológico estadounidense, adquirió una participación de aproximadamente u$s76 millones en Vista, la petrolera fundada y conducida por Miguel Galuccio que se convirtió en uno de los principales jugadores del shale argentino.
La operación surge de la presentación del formulario 13F ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos y fue revelada inicialmente por el periodista Jonathan Gilbert, de Bloomberg. Al cierre del segundo trimestre, Thiel Macro declaraba cerca de 1,2 millones de American Depositary Shares (ADS) de Vista, equivalentes a alrededor del 1% del capital de la compañía.
El dato adquiere especial relevancia porque Vista pasó a ser la segunda mayor posición declarada del fondo, detrás de Amazon, y la única compañía no estadounidense dentro de la cartera informada. El portafolio declarado por Thiel Macro alcanzaba unos u$s418,7 millones e incluía también participaciones en empresas energéticas estadounidenses como Vistra, American Electric Power, DTE Energy, FirstEnergy, CMS Energy y X-Energy.
La inversión representa, además, la primera apuesta directa conocida de Thiel en una compañía de Vaca Muerta y se produce después de una serie de señales que muestran que el interés del empresario por Argentina excede una visita circunstancial.
Vista, Vaca Muerta y la nueva escala exportadora
Vista se transformó en uno de los principales vehículos privados de crecimiento del shale argentino. La compañía produce actualmente alrededor de 160.000 barriles equivalentes de petróleo y gas por día, mientras que cerca del 70% de su producción se destina a exportaciones. La empresa ya lleva invertidos más de u$s6.500 millones en Argentina, según información recogida por Reuters.
La escala de la compañía se amplió todavía más después de la adquisición de activos de Equinor en Vaca Muerta, operación que incorporó los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro y sumó unos 22.000 barriles equivalentes diarios a su cartera.
Para Galuccio, la incorporación de estos activos permitió a Vista "dar un salto significativo en producción, exportaciones y capacidad de desarrollo en Vaca Muerta".
El crecimiento de Vista se produce en paralelo con la transformación de la formación neuquina en una plataforma exportadora. La producción de petróleo de Vaca Muerta ya superó el millón de barriles diarios y el desarrollo de infraestructura, especialmente el oleoducto y puerto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), apunta a eliminar uno de los principales cuellos de botella que durante años limitaron el crecimiento de las exportaciones.
Vista participa del proyecto VMOS, una infraestructura considerada estratégica para ampliar la capacidad de evacuación de crudo hacia el Atlántico y permitir un salto en las ventas argentinas al exterior.
En ese contexto, la compra de Thiel puede leerse como una apuesta a una compañía que combina crecimiento productivo, generación de divisas y exposición directa a uno de los mayores recursos no convencionales del mundo.
Quién es Peter Thiel y por qué mira hacia la energía
La llegada de Thiel al capital de Vista tiene una particularidad: no se trata de un inversor tradicional del sector petrolero.
El empresario de origen alemán y nacionalizado estadounidense es una de las figuras centrales del ecosistema tecnológico de Silicon Valley. Fue cofundador de PayPal, realizó la primera inversión externa en Facebook y posteriormente creó Palantir Technologies, compañía especializada en análisis de datos, inteligencia artificial y tecnologías utilizadas por gobiernos y organismos de defensa.
También es fundador de Founders Fund, uno de los fondos de venture capital más influyentes de Estados Unidos, desde donde participó tempranamente en compañías como SpaceX, Facebook y OpenAI, entre otras.
Palantir, creada en 2003, nació con respaldo inicial de In-Q-Tel, el vehículo de inversión asociado a la comunidad de inteligencia estadounidense, y posteriormente desarrolló una fuerte presencia en contratos con organismos públicos, defensa y seguridad.
Pero la agenda empresarial de Thiel se fue desplazando progresivamente desde el universo puramente digital hacia sectores vinculados con la infraestructura física, la energía, la defensa y la industria.
Una de sus principales tesis sostiene que Occidente dedicó durante décadas enormes recursos al mundo de los "bits" -software, internet y servicios digitales- mientras descuidaba los "átomos": energía, industria, infraestructura, manufactura y capacidad productiva. La inversión en Vista encaja precisamente en esa visión.