Las clases fueron suspendidas este martes en la Escuela Primaria N.º 39 “9 de Julio”, de Colastiné Norte, luego de que delincuentes robaran la bomba que garantizaba el suministro de agua en el establecimiento.
Las autoridades de la institución se dieron cuenta del faltante durante las primeras horas de la mañana, hecho que se suma a otro robo sufrido durante el fin de semana por los trabajadores que ejecutan reformas en el edificio. Las familias aseguran que la comunidad educativa atraviesa episodios similares desde hace cinco años.
Gabriela, madre de una alumna, relató en diálogo con el móvil de LT10 que advirtieron lo sucedido al llegar al establecimiento. “Tuvimos un robo, nos robaron la bomba que va para el comedor, abastece todo el comedor el agua”, explicó.
La mujer señaló que las autoridades habían pedido mantener la actividad escolar, pero las familias resolvieron retirar a los estudiantes ante las condiciones del inmueble. “Los padres decidimos llevarnos a nuestros hijos porque nuestros hijos no pueden estar en un ambiente que no tienen agua, que están los cables pelados porque puede pasar cualquier cosa”, sostuvo.

Sin clases ni comida
La interrupción afectó a unos 326 alumnos. Una parte importante de ellos recibe diariamente el desayuno y el almuerzo en la institución, además de alimentos como frutas o yogur durante la mañana.
“Es el alimento que ellos tienen, el desayuno y el almuerzo”, remarcó Gabriela. Como consecuencia del robo y la falta de agua, los estudiantes tampoco pudieron acceder este martes al servicio alimentario.
La escuela cuenta con una alarma que, según explicó la madre, está monitoreada por la Municipalidad. Sin embargo, el sistema no se activó durante el ingreso de los delincuentes. “Tiene alarma y no sonó la alarma”, afirmó, aunque aclaró que desconocen si se produjo algún desperfecto.

Cinco años de robos
Gabriela aseguró que los ataques contra la institución se repiten desde hace tiempo. “Ya venimos hace 5 años con robo y robo y no se soluciona nada”, lamentó. Si bien reconoció la intervención de los agentes, agregó: “La policía yo sé que actúa pero las cosas no se solucionan”.
Consultada por los posibles responsables, indicó que las sospechas apuntan hacia personas de las inmediaciones: “Más o menos se calcula, viste, que es por acá en la zona”. No obstante, no identificó a ningún sospechoso y hasta el momento no se brindó información oficial sobre los autores del hecho.
Las familias reclamaron medidas para recuperar el suministro de agua, garantizar el funcionamiento del comedor y evitar nuevos ataques. “Queremos una solución, que se haga visible lo que está pasando acá en la Escuela 39”, concluyó Gabriela.