Sociedad - Seguridad alimentaria

Miércoles 26 de Agosto de 2026 - 11:23 hs

Cuándo no conviene guardar las sobras de comida en papel de aluminio

El aluminio puede utilizarse por períodos breves si la comida queda bien cubierta y refrigerada. El principal riesgo aparece con alimentos ácidos o salados y cuando no se respetan los tiempos de enfriamiento.

Actualizado: Miércoles 26 de Agosto de 2026 - 11:25 hs

Guardar sobras en papel de aluminio no es peligroso por sí mismo, pero tampoco representa siempre la mejor alternativa. Los recipientes herméticos ofrecen un cierre más seguro, conservan mejor la humedad y evitan que la comida absorba olores de otros productos de la heladera.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos incluye al aluminio entre los materiales que pueden emplearse para envolver alimentos refrigerados. La seguridad depende principalmente de que la comida se enfríe rápidamente, quede bien cubierta y permanezca a una temperatura adecuada.

Por lo tanto, el papel no provoca por sí solo el desarrollo de bacterias. El riesgo aumenta cuando las sobras permanecen demasiado tiempo fuera de la heladera, se manipulan con utensilios o manos contaminadas o quedan refrigeradas durante más días de los recomendados.

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Cuidado con las comidas ácidas o saladas

El contacto directo y prolongado con preparaciones que contienen ácido o mucha sal puede favorecer la transferencia de aluminio hacia los alimentos. Entre ellas se encuentran las salsas de tomate, comidas con vinagre o cítricos, adobos y platos muy salados.

El Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) desaconseja utilizar papel de aluminio sin revestimiento para almacenar, calentar o mantener calientes esta clase de preparaciones. El organismo explica que el ácido y la sal pueden facilitar la liberación de iones del material.

El contacto también puede alterar el sabor o la apariencia de algunos alimentos. Para estos casos resultan preferibles los recipientes de vidrio o plástico apto para uso alimentario.

Cómo conservar correctamente las sobras

La comida debe distribuirse en recipientes poco profundos y guardarse en la heladera dentro de las dos horas posteriores a su preparación. Dejar una olla grande a temperatura ambiente durante varias horas retrasa el enfriamiento y favorece la multiplicación de microorganismos.

Las sobras refrigeradas deben consumirse dentro de los siguientes tres o cuatro días. Si no se comerán durante ese período, conviene congelarlas. Al recalentarlas, toda la preparación debe alcanzar una temperatura uniforme y suficiente.

El aluminio, en definitiva, puede utilizarse durante poco tiempo si queda bien ajustado y no entra en contacto con alimentos ácidos o salados. Para conservar comida durante varios días, un recipiente hermético limpio continúa siendo la opción más práctica y segura.

Fuente: LT10

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