Abel Pintos presentó “Ibuprofeno”, su nuevo single, acompañado por un videoclip oficial, que ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales; la canción propone una mirada introspectiva sobre el paso del tiempo, los cambios personales y aquella parte de la vida en la que, la inocencia y la capacidad de sorprenderse, parecen quedar atrás; a partir de esa reflexión, Abel plantea una pregunta que atraviesa toda la obra: cómo sería vivir sin miedo.
El lanzamiento cuenta con una identidad visual definida; el videoclip fue dirigido por Niko Sedano, está protagonizado por Abel, junto a sus músicos, y fue filmado durante una única jornada de rodaje.
El videoclip apuesta por una puesta completamente en blanco y negro, una decisión estética que busca representar la dualidad que, según explica el propio artista, atraviesa la canción.
“El blanco y negro simboliza la dualidad que habita, constantemente, en nosotros: por un lado, la conexión con nuestra espiritualidad y el cuidado de nuestras emociones; por el otro, la tendencia a buscar la felicidad en el afuera y en las cosas materiales; encontrar el equilibrio entre esos dos mundos es delicado, pero, ese ir y venir, también forma parte de la experiencia humana; esa tensión es la que buscamos representar, visualmente, en el video.”, cuenta Abel.
La elección de la imagen acompaña, así, el concepto de “Ibuprofeno”, que se mueve entre dos extremos y pone el foco en las contradicciones que forman parte de la experiencia cotidiana.
Además de hablar sobre el presente, el cantante también mira hacia atrás y recupera sensaciones de sus primeros años; la nostalgia aparece como una forma de pensar en aquello que cambió con el paso del tiempo y en la manera en que, las personas, se relacionan con su entorno.
“Hay algo de esos primeros años que, todavía, extraño: la inocencia, la capacidad de habitar el presente y de sorprenderme con lo nuevo. Siento que hoy vivimos más distraídos, buscando muchas veces afuera respuestas que, quizás ,están más cerca de lo que pensamos; de esa tensión, entre lo que fuimos y lo que somos nace esta canción y una pregunta que la atraviesa: ¿cómo será vivir sin miedo? Yo imagino que, vivir sin miedo, debe sentirse como vivir verdaderamente en paz.”, agregó Abel.