El hallazgo de dos cuerpos dentro de un automóvil completamente incendiado abrió este jueves un nuevo y desconcertante episodio policial en la costa de Villa Gobernador Gálvez. Los cadáveres fueron encontrados en el interior de un Chevrolet Corsa que había quedado abandonado en la conocida Bajada del Espinillo, en las inmediaciones de la planta de Cargill.
El operativo comenzó durante la mañana, luego de que un pescador alertara al 911. Y lo que le relató a la Policía fue estremecedor: dijo haber visto el arribo del auto hasta la ribera, bajando desde el casco urbano. Entonces el conductor descendió del vehículo y lo incendió. Luego se constataría que lo hizo con una mujer –todavía no identificada– en el interior, pero sin poder acreditarse por el momento si estaba con vida o no.
Con el auto en llamas –contó el testigo– el hombre se dirigió a la orilla del río y sin más ni más se sumergió. El pescador, en compañía de otra persona, acudieron para obligar al desconocido a regresar a la orilla. El hombre habría pedido a gritos que lo dejaran acabar con su vida. Entonces, salió del río y regresó al auto que empezaba a quemarse. Se sentó en el habitáculo y simplemente se dejó morir.
A la par de este relato que trascendió en la escena, se sabe que Prefectura Naval se abocó a la búsqueda de una tercera persona. Según el aviso recibido por la Policía, esa persona se arrojó al agua y desapareció de la superficie. Las tareas se desarrollan en paralelo con las pericias sobre el automóvil y los cuerpos.
La investigación quedó en manos de la fiscal Noelia Navone, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación (MPA), quien ordenó las primeras medidas para determinar qué ocurrió en la Bajada del Espinillo.
Los peritos deberán establecer, entre otros aspectos, la identidad de las víctimas, la causa y el momento de sus muertes. También será clave reconstruir la secuencia que llevó al auto hasta ese sector de la costa y determinar quién era la persona que fue vista arrojándose al Paraná.
Mientras continúan las tareas de Prefectura y las pericias en el lugar, el episodio mantiene abiertos varios interrogantes. Un auto reducido a cenizas, dos cuerpos en su interior y una persona desaparecida en las aguas del río conforman, por ahora, las piezas de una escena cuyo vínculo entre sus distintos elementos todavía debe ser establecido por la investigación judicial.