Hay partidos que empiezan a definirse mucho antes del pitazo final y Colón, en sus últimas presentaciones, está pagando demasiado caro lo que sucede durante la primera mitad.
El dato aparece al revisar sus números: el equipo tiene apenas un 45% de efectividad en los primeros tiempos, mientras que en los segundos 45 minutos alcanza el 54%. Una diferencia que no solo llama la atención, sino que también ayuda a entender por qué el equipo termina tantas veces obligado a remontar.
La paradoja es que Colón tiene una de las mejores respuestas de la categoría después del descanso. Ese 54% de efectividad en los complementos lo coloca entre los tres mejores equipos del campeonato. El problema está en llegar vivo al entretiempo. El duelo ante Morón fue la última demostración. Cuando parecía que el primer tiempo se encaminaba hacia el descanso, el Sabalero tuvo dos desatenciones que terminaron siendo determinantes: dos errores, dos golpes y dos goles en contra.
Después apareció otra cara. Colón reaccionó, salió a buscar el partido y consiguió ponerse nuevamente en carrera. Pero el esfuerzo tuvo un costo: ya no dependía solamente de su juego, sino de corregir en 45 minutos lo que había quedado mal construido en los primeros. Esa dinámica empieza a repetirse demasiado.
La llegada de Iván Delfino había renovado el entusiasmo con un arranque ideal, producto de tres victorias consecutivas. Sin embargo, aquel impulso se cortó de golpe con dos derrotas al hilo y volvió a instalar interrogantes alrededor del equipo. El entrenador ya tomó nota de la situación y reconoció el problema. Ahora deberá conseguir que esa capacidad de reacción que aparece en los complementos también se traslade al comienzo de los partidos.
Porque Colón no puede seguir regalando 45 minutos y después pretender que los segundos sean suficientes para solucionar todo. La cuenta es sencilla: si el equipo logra sostener su rendimiento de los complementos, pero además consigue competir desde el inicio, tendrá muchas más posibilidades de volver a encadenar resultados positivos.