Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, impulsado desde 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En Argentina, se registra una tasa de suicidios de 11,8 cada 100 mil habitantes, la más alta de su historia y por encima del promedio mundial estimado por la Organización Mundial de la Salud, según informes del Observatorio de Política Criminal y del Ministerio de Salud.
En este contexto, Marina Charpentier, mamá de Chano, líder de Tan Biónica, dialogó con LT10 sobre esta problemática. Durante la entrevista, la referente visibilizó la necesidad de romper con los tabúes sociales que rodean a las patologías mentales e insistió en que el suicidio y las adicciones son problemáticas que pueden prevenirse con el compromiso de toda la sociedad. "Siento que remo contra la corriente, pero igual no me arrepiento y no voy a bajar los brazos", afirmó al analizar los avances en la conversación pública sobre la salud mental.
En relación con el marco normativo provincial y nacional, Charpentier cuestionó severamente la falta de cumplimiento en la asignación presupuestaria que exige la regulación. "No se termina de aplicar porque hay una decisión política de no aplicar lo que dice la ley, que es el 10% del presupuesto de salud en salud mental", denunció. Además, remarcó que sin los recursos correspondientes resulta imposible garantizar la continuidad de profesionales en el interior del país y el acompañamiento adecuado para los pacientes.
Asimismo, la activista focalizó su reclamo en la urgente modificación del Artículo 20 de la Ley de Salud Mental, el cual condiciona la internación a la voluntad expresa del paciente. "No se puede contar con la voluntad del paciente, porque un paciente con depresión o con adicción nunca va a tener la voluntad de pedir ayuda ni de internarse", argumentó, sosteniendo que los padres y familiares deben contar con la facultad de solicitar auxilio médico e internaciones extraordinarias que permitan salvar vidas.
Por último, Charpentier rechazó el cierre de los establecimientos monovalentes y centros neuropsiquiátricos contemplado en los artículos 27 y 28 de la norma. Para la especialista, resulta indispensable disponer de centros especializados equipados con personal capacitado en psiquiatría y enfermería dedicada, en lugar de derivar la atención a hospitales generales. "Cualquier persona que está atravesando un dolor insoportable necesita tener un lugar específico para tratar su salud mental; el suicidio es prevenible también", concluyó.
