Por la seguidilla de banderas con mensajes mafiosos que fueron dejados en las últimas semanas en establecimientos públicos – principalmente escuelas, pero también en un centro de salud– de Rosario, se hicieron 53 allanamientos entre el viernes pasado y este miércoles. En los operativos fueron aprehendidas 14 personas en domicilios en los que se secuestraron armas, marihuana y cocaína. El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y el fiscal regional Matías Merlo, señalaron que los mensajes intimidantes son producto de disputas territoriales entre diferentes grupos criminales.
“Pudimos detener un foco de conflicto que se había producido por esta bandera intimidante, que son mensajes que se tratan de dar diferentes bandas que ocupan espacios territoriales entre sí”, destacó Merlo, en conferencia de prensa este mediodía.
Los procedimientos fueron llevados a cabo en Rosario y Villa Gobernador Gálvez por la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de la Policía Federal y Gendarmería Nacional, aunque en algunos puntos intervino la Policía de Investigaciones. Todos fueron solicitados por un trabajo coordinado entre los fiscales provinciales de la unidad de Microtráfico –Brenda Debiasi, César Pierantoni, Diego Giro y Alejandra Raigal– y de Violencias Altamente Lesivas –Franco Miatello–.
"Esto demuestra realmente que el Estado no se detiene, ha habido detenciones de personas, ha habido secuestro de drogas, secuestro de armas de fuego, secuestro de municiones y muchísimo material”, destacó, por su parte, Cococcioni y donde advirtió que, a pesar del gran despliegue enfocado en los Juegos Suramericanos que se desarrollan en la ciudad, la operatividad policial se mantuvo intacta y con rápidas intervenciones.
Merlo precisó que de los 14 detenidos, 11 quedaron a disposición de la unidad de microtráfico y tres bajo la órbita de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva. Durante las intervenciones se incautó un kilo de material estupefaciente –entre marihuana y cocaína fraccionada para la venta–, 16 millones de pesos, 13 mil dólares, cinco vehículos, 15 armas de fuego y 30 teléfonos celulares.
El fiscal regional reveló que en el marco de las investigaciones detectaron hechos puntuales liderados por reclusos que operaban desde sus celdas tanto en cárceles provinciales como federales "pero que no estaban dentro de los presos de alto perfil”.
Al ser consultado sobre las organizaciones involucradas, Merlo explicó que se trata de diferentes clanes territoriales radicados mayormente en la zona sur de Rosario. Hizo referencia puntual a facciones vinculadas a Los Monos y a grupos cercanos a Los Menores. El objetivo de las autoridades es atacar a ambos bandos para desarticular la violencia emergente vinculada al narcomenudeo.
