Matías Reynaga terminó cuarto en la final de los 5000 metros y, después de la prueba, reconoció que las sensaciones no fueron las esperadas. El atleta argentino había competido el martes en los 10.000 metros y explicó que ese esfuerzo tuvo consecuencias sobre su rendimiento.
“Las sensaciones no fueron las mejores. Me hubiese gustado tener las mismas sensaciones del 10.000, pero me cargué muchísimo en esa prueba. Sentí mucho los gemelos y quedé muy cargado”, contó Reynaga en diálogo con LT10.
El argentino sabía que tenía condiciones para pelear por una posición más importante, pero optó por una estrategia más conservadora para evitar pagar todavía más caro el desgaste acumulado.
“Sabía que estaba para mucho más. Creo que me sentía mucho mejor para correr el 5000, pero simplemente decidí ir más conservado”, explicó. Sin embargo, los principales rivales salieron a un ritmo fuerte desde el comienzo y la diferencia inicial terminó siendo determinante.
“Pensé que iban a salir un poco más conservados, pero salieron muy firmes. Yo decidí correr más conservado porque se me cargaron los gemelos y tenía miedo de salir y quemarme mucho. Fui pasando y aumentando el ritmo, pero no fue suficiente porque ya me habían sacado mucha ventaja al principio”, analizó.
Una nueva etapa después de cinco años en Estados Unidos
Reynaga también habló de su experiencia de cinco años entrenando en Estados Unidos y de la decisión de regresar al país. Según explicó, desde julio comenzó una nueva etapa que le permitirá tener mayor control sobre su planificación deportiva.
“Estuve allá por cinco años. Me vine acá desde julio, así que ya no voy a estar volviendo por ahí”, señaló.
El atleta considera que este cambio puede darle nuevas herramientas para su carrera: mayor libertad para planificar competencias, entrenamientos y concentraciones en altura.
“Me siento mucho mejor, más libre, preparar todas las carreras, planificar bien y también preparar los campos de altitud para hacer una muy buena base y correr lo que yo quiera”, sostuvo.
En ese sentido, Reynaga ya piensa en el próximo año y encuentra en esa posibilidad una motivación para continuar creciendo: “Sé que el año que viene voy a poder controlar todo eso, voy a poder correr lo que voy a preparar y la verdad que eso me da mucha motivación para seguir”.
“Me gusta correr con los mejores”
Más allá del resultado individual, el atleta valoró especialmente el nivel de la competencia que tuvo lugar en Santa Fe.
Reynaga recordó que en el Panamericano que ganó anteriormente habían faltado algunos atletas de jerarquía y explicó por qué considera importante enfrentarse con los mejores corredores de la región.
“Por más de ser un Panamericano, cuando faltan chicos de altísimo nivel por ahí te bajonea un poco, porque a mí me gusta correr con los mejores para poder seguir progresando, creciendo y teniendo más experiencia”, expresó.
Por eso destacó la presencia de los principales exponentes sudamericanos en esta competencia: “Hoy, gracias a Dios, pudieron venir creo que todos. Estoy contento de poder tener este nivel y de poder seguir creciendo”.
Una carrera condicionada por el esfuerzo acumulado
El cuarto puesto dejó a Reynaga con la sensación de que podía haber conseguido más en condiciones físicas diferentes. Incluso admitió que la marca de la temporada y las sensaciones que había tenido previamente le permitían pensar en una pelea por las medallas.
Sin embargo, el desgaste de los 10.000 metros, las molestias en los gemelos y el regreso a competir con clavos después de un período sin utilizarlos terminaron influyendo.
“Son 25 vueltas en tartán con clavos y me cargué. Había dejado de entrenar con clavos y creo que eso por ahí me jugó un poco en contra”, explicó.
Aun así, el atleta evitó buscar excusas y eligió quedarse con todo lo conseguido durante los Juegos: “Nada que reprochar. Son carreras y sabía, como alguno de los chicos también, que corrió los 10.000, que cada uno tiene sus cosas. Simplemente estoy contento con todo lo logrado”.