El Parque del Sur de la ciudad de Santa Fe fue el escenario elegido para despedir a estos inolvidables XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, en una noche cargada de emoción, música y reconocimiento para los atletas, entrenadores, voluntarios y todos aquellos que hicieron posible una nueva gran celebración del deporte sudamericano.
Después de jornadas intensas de competencia en Santa Fe, Rosario, Rafaela y otras subsedes, las delegaciones de los catorce países participantes volvieron a reunirse para compartir el último capítulo de unos Juegos que tuvieron como protagonistas a los deportistas y como denominador común el encuentro entre los pueblos de Sudamérica.
La ceremonia comenzó con la presentación de los conductores, Luciana Trincheri y Juan Manuel Velázquez, y el reconocimiento a las autoridades presentes. Luego, con las tres banderas protocolarias —la olímpica, la de ODESUR y la argentina— flameando en el escenario, la cantante santafesina Virginia Tola interpretó el Himno Nacional Argentino.
Uno de los primeros momentos de la noche estuvo reservado para los abanderados de las delegaciones. Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela ingresaron al escenario, antes de que Argentina (los palistas Brenda Rojas y Aramís Sánchez Ayala portaron la bandera nacional) cerrara el desfile.
A diferencia de la ceremonia de apertura, esta vez los deportistas de las distintas delegaciones compartieron el ingreso, mezclándose en una misma celebración. Las banderas de los países acompañaron desde las pantallas el desfile y los atletas fueron ocupando el escenario del Parque del Sur, en una imagen que sintetizó uno de los principales valores de los Juegos: la convivencia y el encuentro a través del deporte.
Con todos los deportistas reunidos, llegó el momento de recordar lo vivido durante la competencia. El video de agradecimiento repasó imágenes de Santa Fe 2026 y puso en primer plano a sus grandes protagonistas: los atletas que durante varios días compitieron por cada medalla y, al mismo tiempo, construyeron nuevos vínculos con sus pares de toda la región.
La ceremonia también tuvo un reconocimiento especial para los voluntarios, una figura indispensable detrás de cada jornada deportiva. Con su desfile sobre el escenario, recibieron el agradecimiento por el compromiso y el trabajo realizado en las distintas sedes.
Otro momento de particular emoción tuvo como protagonista a Capi, la mascota oficial de los Juegos. La mascota ingresó al escenario detrás de los voluntarios y recibió una medalla de oro de manos del deportista santafesino Germán Chiaraviglio, en un gesto que simbolizó el reconocimiento a todos quienes formaron parte de esta experiencia.
El cierre institucional tuvo como uno de sus protagonistas al presidente de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR) y del Comité Olímpico Argentino (COA), Mario Moccia, quien compartió el escenario con el gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, para dirigirse a los atletas y a todos los integrantes de la organización.
Luego del agradecimiento a las autoridades municipales, provinciales, nacionales y a todos los organizadores de estos Juegos, Moccia afirmó que “hoy despedimos una gran competencia, pero también celebramos todo lo que el deporte puede construir: encuentros, esfuerzo, respeto y amistad entre nuestros pueblos”. Asimismo, valoró la importancia estratégica de la provincia como sede internacional y resaltó el desempeño de las delegaciones participantes: “Durante estos días la provincia de Santa Fe fue el punto de encuentro de Sudamérica y recibió a las delegaciones de los 15 países participantes. Cada atleta dejó su historia de preparación, de compromiso y de superación”. Y reconoció a los equipos de trabajo, cuerpos técnicos y al voluntariado afirmando que “con su energía, dedicación y calidez acompañaron a cada delegación que nos visitó”.
El titular de la ODESUR y del COA hizo hincapié en la trascendencia de la cooperación institucional y el legado social que deja la competencia en la región: “Estos juegos son el resultado de la cooperación entre las instituciones y la confianza en un proyecto común. La unión entre las ciudades y la comunidad anfitriona mostró la capacidad que Santa Fe tiene para recibir a toda Sudamérica de la forma que lo hizo”. Al referirse al sentido de los Juegos, enfatizó que “el mejor legado de un evento deportivo también está en las experiencias, los vínculos y el entusiasmo que quedan en cada una de las personas”, y dedicó un emotivo mensaje a las delegaciones: “Queridos atletas, ustedes fueron los protagonistas de estos Juegos y la razón de nuestro trabajo. Que cada medalla represente también la dedicación, el acompañamiento de sus equipos y el orgullo de sus países. Lleven con ustedes a los nuevos amigos, a los momentos compartidos y el recuerdo de una Sudamérica que compite unida”.
🗣️ "HAN CONVERTIDO ESTOS JUEGOS SURAMERICANOS EN LOS JUEGOS CON MÁS PÚBLICO EN LA HISTORIA"
— TyC Sports (@TyCSports) September 26, 2026
🎙️ Mario Moccia, presidente de ODESUR y el COA, aseguró que los juegos que se llevaron a cabo en Santa Fe fueron los más convocantes en la historia de los Suramericanos. pic.twitter.com/DWMu9tXD80
Para finalizar, Moccia remarcó la histórica concurrencia y la calidez del público, catalogando el evento como un hito sin precedentes en la región: “Han sido anfitriones excepcionales y tengo que decirle además que han convertido a estos Juegos Suramericanos en los Juegos con más público de la historia. Más de tres millones y medio de personas nos acompañaron durante todos estos días, en la competencia, en los Fan Fest y en todas las actividades que se desarrollaron”. Y subrayó que “estos Juegos han sido los más grandes de la historia en cuanto a cantidad de deportes, pero también ha sido los más concurridos y han vivido todos ustedes la emoción de compartirlo con la gente”, cerrando su intervención con un mensaje de despedida y gratitud: “Nos vamos con gratitud y con la convicción de que el deporte seguirá acercando a nuestros países y abriendo oportunidades para las nuevas generaciones”.
Por su parte, el gobernador Maximiliano Pullaro inició sus palabras celebrando la alegría del pueblo santafesino y el posicionamiento de la provincia a nivel nacional e internacional: “Fue maravillosos los que vivimos, vi a mi provincia feliz, vi a mi provincia disfrutar, vi cómo le dimos los brazos al resto de la Argentina y al mundo”. En esa misma línea, ponderó la trascendencia de la organización al afirmar que “creo que dejamos un ejemplo único, la provincia de Santa Fe, la capital del deporte en el orden nacional”, reconociendo la labor conjunta de todos los actores de la sociedad que hicieron posible el evento.
El mandatario expresó un agradecimiento generalizado a quienes participaron de la jornada y destacó la resiliencia de la provincia: “Quiero agradecerle sinceramente, profundamente, a cada deportista, a cada equipo, a cada uno de los voluntarios, a cada uno de los hombres y mujeres de las fuerzas de seguridad, a cada uno de los profes que trajeron a los alumnos desde cada punto de la provincia de Santa Fe, a cada uno de ustedes que participaron en paz”. Y concluyó con una exaltación a la identidad de la región: “Esta provincia que hizo que Dios nos dé tantos talentos, talentos deportivos, talentos artísticos, talentos culturales, hoy se pone de pie y demuestra que somos mucho, pero mucho más fuerte de lo que nos quisieron poner de rodillas. ¡Viva la provincia invencible de Santa Fe! ¡Viva la República Argentina!”.
Las palabras de las autoridades sirvieron para destacar el trabajo desarrollado durante los Juegos y poner en valor la realización de una competencia que reunió a representantes de 14 países y permitió que Santa Fe se convirtiera durante varios días en punto de encuentro del deporte sudamericano.
Para la delegación argentina, anfitriona de esta edición, la ceremonia significó también el cierre de una extensa participación deportiva en la que sus atletas fueron protagonistas en las distintas disciplinas y escenarios de competencia.
Desde las primeras medallas obtenidas en las jornadas iniciales hasta las definiciones de los últimos días, los representantes argentinos compitieron en cada escenario llevando la bandera nacional y formando parte de una edición histórica de los Juegos Suramericanos, disputada en territorio argentino.
Después de los discursos se realizó uno de los actos protocolares más significativos de la noche. Tres héroes de Malvinas arriaron las banderas y, mientras la bandera olímpica fue entregada a Paula Pareto para su resguardo, la de ODESUR fue puesta en manos de Maximiliano Pullaro y de la diputada nacional Gisela Scaglia, quienes a su vez se la entregaron a Mario Moccia. El presidente de ODESUR recibió la insignia y posteriormente la entregó al protocolo de la organización, dado que todavía no hay una ciudad sede seleccionada para la próxima edición.
Con la bandera de ODESUR fuera del escenario, llegó la declaración oficial de clausura. Mario Moccia dio por finalizados los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, poniendo punto final a una competencia que durante varios días convocó a miles de atletas, integrantes de delegaciones, oficiales, voluntarios y espectadores.
Sin embargo, todavía quedaba uno de los momentos más esperados: el apagado del fuego de los Juegos. Con el escenario a oscuras, las pantallas acompañaron una cuenta regresiva que condujo hasta el instante en que la llama del pebetero se apagó. Fue el símbolo definitivo del final de Santa Fe 2026.
La ceremonia se cerró así con una imagen que resumió el espíritu de estos Juegos: después de la competencia, de las victorias y las derrotas, de las medallas y de cada esfuerzo realizado en busca de un resultado, quedó el encuentro entre los jóvenes atletas de Sudamérica.
Santa Fe 2026 llegó a su fin, dejando como legado una celebración deportiva que tuvo a la Argentina como anfitriona y que permitió vivir, una vez más, la fuerza del deporte como espacio de unión, integración y amistad entre los países de la región.
Con el fuego apagado, la música tomó el escenario para prolongar la celebración, con la voz de Julia Mancilla, la pequeña cantante de diez años que brilló en la ceremonia de apertura. Luego comenzó la fiesta Bresh y, finalmente, Cacho Deicas, el símbolo de Los Palmeras, puso cumbia santafesina al cierre de una noche que marcó la despedida definitiva de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.