Funcionarios provinciales supervisan este lunes los avances del nuevo Puente Santa Fe-Santo Tomé, ya que está en funcionamiento la máquina lanzadora de vigas, y los trabajos se ejecutan sobre el vado del río Salado, un sector en el que no se puede utilizar grúas convencionales por la presencia de agua.
Con una longitud de 1.324 metros, la nueva conexión entre Santa Fe y Santo Tomé, en construcción, es una de las obras viales de mayor envergadura que se ejecutan en la región.
Avance de obra
La infraestructura principal presenta importantes avances en algunos de sus componentes: fueron ejecutados 131 de los 136 pilotes, 130 de las 136 columnas y 40 de los 42 cabezales, con 40 pilas completadas. Los pilotes y columnas pendientes corresponden principalmente al sector ubicado sobre el cauce activo del río Salado, donde los trabajos fueron retomados esta semana.
En cuanto a la superestructura, se fabricaron 144 de las 215 vigas previstas y 140 ya fueron montadas, lo que permitió completar 28 vanos. Las prelosas alcanzan 27 vanos y se hormigonaron 23 de los 43 tableros proyectados.
En estos momentos, se puso en funcionamiento la máquina lanzavigas, trasladada desde China especialmente para la construcción del nuevo puente.