A casi un mes de la llegada del pontífice, la comunidad del Santuario Diocesano de Guadalupe definió viajar a Luján para estar presente en la última misa del papa León XIV en el país, previa a su partida hacia Perú el 11 de noviembre. La delegación comunitaria saldrá la noche del 10 de noviembre en colectivo y combi para arribar a la ceremonia con varias horas de anticipación.
Respecto a la elección de la sede, el sacerdote de la Basílica de Guadalupe, Marcelo Blanche, precisó por LT10: "Nosotros como comunidad elegimos ir al santuario nacional de Luján el 11 de noviembre, que sería la última misa del papa acá en Argentina. Sabemos que va a ser multitudinario".
Organización del grupo y pasajes agotados
La delegación estará integrada por aproximadamente 60 a 70 personas, cuya coordinación se encuentra a cargo de dos personas de la parroquia desde hace un mes. La rápida inscripción de los vecinos obligó a reservar los vehículos con acelerada anticipación ante la alta demanda registrada en distintas iglesias de la región.
Sobre la reserva de los transportes, Blanche señaló: "Hay un colectivo junto con una combi para poder ir más o menos entre 60 y 70 personas".
Por su parte, los sacerdotes contarán con una inscripción diferenciada que les permitirá ubicarse en un sector reservado cerca del altar para la concelebración litúrgica.
Expectativa y el recuerdo de Juan Pablo II
La llegada de León XIV revive en la comunidad los recuerdos de la última visita papal a la Argentina, realizada por Juan Pablo II hace 40 años. Blanche destacó la emotividad que genera el evento entre quienes participaron de aquella jornada previa.
Al reflexionar sobre el peso institucional y simbólico de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, Blanche afirmó: "La figura del papa a nivel internacional es muy importante. Y su palabra pesa. La misa es la oración más importante para los católicos y se trata de una misa con el papa".
Finalmente, el sacerdote remarcó la cercanía del pontífice con la región y analizó el sentido de su paso por el país: "Yo creo que también él viene a la Argentina por ese deseo que teníamos los argentinos de que venga Francisco. Creo que ese gesto también es muy paternal de decir, Francisco no fue, voy a ir a acompañar al pueblo argentino'".