Unión regresó de La Bombonera con una derrota que profundizó el mal momento y dejó mucho más que tres puntos en el camino. El 3-0 frente a Boca significó la tercera caída consecutiva y abrió interrogantes en distintos frentes, incluso alrededor de la continuidad de Leonardo Madelón.
Pero el calendario obliga a reaccionar rápido. Con los objetivos deportivos comprometidos y la clasificación a los playoffs cada vez más lejos, el plantel ya puso la mirada en el próximo desafío: Defensa y Justicia, el viernes que viene en el 15 de Abril, por la fecha 12 de la zona A del Clausura.
La ecuación para el Tatengue es clara. A esta altura del campeonato, no hay demasiado margen para seguir dejando puntos en el camino. Una nueva derrota complicaría todavía más las aspiraciones de meterse entre los ocho mejores, por lo que el partido aparece como una oportunidad concreta para cambiar la dinámica.
Madelón tendrá varios días para trabajar en esa reacción. El entrenador ya dejó entrever después del partido ante Boca que habrá modificaciones, por lo que se espera una formación diferente para enfrentar al Halcón. A favor del cuerpo técnico aparece un dato importante: no hay jugadores suspendidos ni lesionados, por lo que Madelón tendrá a todo el plantel disponible para elegir.
La semana será entonces clave para intentar recuperar funcionamiento, confianza y respuestas futbolísticas. Después de tres derrotas consecutivas, Unión necesita algo más que una modificación de nombres: necesita mostrar una reacción dentro de la cancha.
El margen se achicó y los próximos partidos empiezan a adquirir carácter decisivo. Defensa será la primera estación de un Unión que necesita volver a ganar para mantener con vida el objetivo de los playoffs. Ahora será momento de demostrar personalidad, capacidad de reacción y, sobre todo, respuestas futbolísticas cuando la situación más lo exige.