Un ultimátum judicial cayó en medio de la preparación de Alpine para el Gran Premio de Estados Unidos. Llevaba el nombre y apellido de Paul Aron, compañero de Franco Colapinto y Pierre Gasly como piloto de reserva en la Fórmula 1, y podría hacerlo perder su licencia de conducir por una insólita razón.
La continuidad del joven estonio de 22 años en la escudería no está en riesgo, pero es cierto que enfrenta un problema en su país que podría dejarlo sin el carnet de manejo particular. La Justicia rechazó una apelación de su defensa y le fijó un plazo para cumplir con una obligación pendiente.
Según informó el medio local Ohtuleht, Aron faltó siete veces a los exámenes médicos exigidos para el servicio militar durante los últimos dos años. Ahora deberá presentarse ante la junta médica antes del 13 de noviembre para evitar que le revoquen el registro.
Las ausencias le costaron 1.940 euros en multas, una suma que ya abonó. Sin embargo, el pago de las sanciones no lo libera de los controles establecidos por la legislación de su país, que contempla el servicio militar obligatorio para todos hombres de entre 18 y 27 años (incluso los que residen fuera del país por motivos laborales o deportivos), con una duración de ocho a 11 meses.
Ante la falta de cumplimiento, la Autoridad de Recursos de Defensa de Estonia acudió a los tribunales para solicitar la suspensión temporal de su licencia. Los jueces avalaron el pedido y desestimaron la apelación de su abogado, que cuestionó la proporcionalidad de la medida por las posibles consecuencias para la carrera de un deportista de alto rendimiento.
Con el fallo firme, Aron deberá cumplir con la citación médica dentro del plazo establecido. De acuerdo con lo trascendido, su representante legal aseguró que tiene previsto presentarse antes del vencimiento. Los estudios pendientes buscan determinar si reúne las condiciones físicas para realizar el servicio militar, no incorporarlo automáticamente a las fuerzas armadas.
La posible pérdida del registro, de todos modos, no comprometería su función en Alpine ni su habilitación para correr en la Fórmula 1. La superlicencia necesaria para competir en la Máxima no depende de contar con una licencia de conducir particular. Mientras espera una oportunidad para debutar oficialmente en la pista, Aron acumula más de 10 mil kilómetros de pruebas desde 2023 con distintos monoplazas, incluidos autos de Alpine-Renault, Sauber-Ferrari, Audi y Haas.