El origen de este nuevo repunte obedece al pronóstico meteorológico desfavorable sobre la cuenca alta del Paraná y del río Iguazú, donde se prevén lluvias sobre suelos totalmente saturados. Según explicó el hidrólogo, ingeniero y vocero del INA, Juan Borus, en diálogo con LT10, las precipitaciones previstas generarán escurrimientos directos hacia el cauce principal: "Todo lo que llueva va a ser excedente y va a parar a los afluentes y de allí al Gran Río; o sea, que estamos esperando un nuevo pulso de crecida".
En lo que respecta a la capital provincial, la onda de crecida se acoplará al frente que ya se desplaza a la altura de La Paz y San Javier, dando lugar a un ascenso rápido y constante en los niveles hidrométricos. Borus precisó los plazos y la magnitud que se esperan para la zona urbana: "La primera idea que se tiene con respecto a Santa Fe capital es alcanzar los 6,30 metros entre el 7 y el 10 de noviembre". Esta cifra sobrepasa holgadamente el nivel de alerta local fijado en 5,30 metros y el de evacuación establecido en 5,70 metros.
El impacto también será severo en el norte de la provincia, especialmente en la zona de Reconquista, donde se prevé un incremento adicional importante sobre las marcas actuales. El especialista del INA advirtió sobre la amplitud de este fenómeno en toda la región: "Estamos esperando en el orden de 80 centímetros más para Reconquista; hay que imaginarse el mapa y pensar que todo el valle fluvial del Paraná va a estar tomado por las aguas". Ante este cuadro, remarcó la urgencia de retirar la hacienda de las islas: "El ganadero de isla no lo dude más, saque todo y haga todo lo que pueda hacer".
Además de la producción ganadera, la crecida afectará de manera directa a las familias radicadas en sectores de baja cota que proliferaron tras la histórica bajante del período 2020. Al respecto, el profesional lanzó un llamado de atención a las autoridades y pobladores costeros: "Después de las bajantes de 2020 mucha gente se ha asentado en zonas más cercanas al río y por lo tanto más vulnerables; esta crecida va a afectar todas esas zonas bajas y es urgente tomar medidas al respecto".
En cuanto a la evolución a mediano plazo, desde el organismo señalaron que la situación se mantendrá bajo un escenario de "pronóstico reservado" debido a la variabilidad del fenómeno El Niño. El vocero adelantó que resulta muy probable continuar con "aguas muy altas durante lo que falta del año" y anticipó que el próximo 29 de octubre se realizará una reunión clave con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para definir la perspectiva climática de cara a la primera mitad del verano.
Finalmente, el representante del INA instó a la ciudadanía y a los gobiernos locales a planificar sus acciones de contingencia respaldándose exclusivamente en los reportes técnicos oficiales. "A la hora de tomar decisiones que tienen que ver con el patrimonio o la vida de la gente, es imprescindible hacerlas en función de la información oficial", concluyó Borus, recordando que el organismo mantendrá la actualización permanente de sus informes diarios y semanales para monitorear el avance de las aguas.