La concentración fue convocada para las 19:00 en la intersección de las Cinco Esquinas (avenida 7 de Marzo y Maciá), organizada de manera conjunta entre vecinalistas, residentes y comerciantes locales. En diálogo con LT10, Rodrigo Colombo, presidente de la vecinal Adelina Este, graficó el grave panorama que atraviesa la ciudad. "Estamos desolados, estamos teniendo mucha inseguridad casi en el total de la ciudad y no hay barrio que se salve", afirmó el dirigente vecinal al explicar los motivos de la protesta.
Los hechos delictivos denunciados abarcan tanto el saqueo de infraestructura pública y privada como asaltos a viviendas y comercios. En el sector de Adelina Este y zonas aledañas se registran robos masivos de cables de fibra óptica y aluminio —con casos en los que se sustrajeron hasta 800 metros de tendido—, además de medidores de agua, gas y destrozos en vidrieras comerciales para sustraer electrodomésticos. "Es algo que ya no se puede controlar", sostuvo Colombo, advirtiendo sobre la expansión del delito en los distintos barrios.
Un punto central de la denuncia comunitaria reside en la severa falta de recursos policiales y de patrullaje preventivo. Según detalló el vecinalista, la subcomisaría o comisaría 16 cuenta con un único vehículo policial para patrullar tres sectores populosos: Adelina Este, Adelina Centro y Adelina Oeste. "Son tres policías donde a veces hay detenidos; uno patrulla con el poco gasoil que tienen y otro queda adentro, por lo que no se le puede exigir más a ese personal", remarcó. A esta situación se suma el deterioro de las calles ripiadas y la falta de alumbrado público municipal, factores que dificultan la circulación de los patrulleros y generan zonas oscuras aprovechadas por los delincuentes.
La frustración de los residentes se acentúa por la falta de efectividad en el sistema judicial y la falta de patrullajes continuos en las zonas comerciales. Desde la vecinal criticaron que las personas aprehendidas por robos de cables son liberadas a las pocas horas por tratarse de delitos tipificados como hurtos. "Lo meten preso, pero el fiscal lo larga en dos o tres horas; si no cambiamos las leyes o la forma de trabajar, esto es un libre albedrío", enfatizó Colombo. Asimismo, cuestionó la distracción de los caminantes policiales y advirtió sobre las pérdidas económicas que provocan el cierre de comercios en la arteria 7 de Marzo.
Frente a la inacción atribuida al municipio y la distancia con las autoridades del Ministerio de Seguridad, la movilización pretende exigir un plan de seguridad integral y la reanudación de los controles vehiculares rutinarios. La jornada de protesta buscará sentar un precedente de unidad comunitaria en reclamo de tranquilidad para las familias santotomesinas. "Esperamos que haya muchos vecinos y comerciantes para empezar a hacernos ver y oír, porque se tiene que ir eliminando esta convivencia con la delincuencia", concluyó Colombo.