El Gobierno nacional busca que las grandes inversiones en energía, minería e infraestructura amplíen la demanda de proveedores locales y generen empleo formal. Con ese objetivo, la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) reunió en Rosario a empresas, gobernadores y funcionarios nacionales.
Durante su exposición en el encuentro, transmitida por LT10, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó las cifras del régimen y defendió la continuidad de la política económica. Según detalló, hay 48 proyectos presentados por casi US$210.000 millones, de los cuales 30 fueron aprobados por unos US$80.000 millones.
Qué impacto proyecta el Gobierno
Caputo sostuvo que las iniciativas se concentran principalmente en petróleo, gas, minería y energía eléctrica, aunque también incluyen infraestructura, tecnología y siderurgia. Aclaró que los desembolsos se distribuirán durante los próximos años.
El ministro estimó que “se van a generar cerca de 250.000 empleos” y destacó que se trata de puestos formales y bien remunerados. También proyectó que, hacia 2030, los proyectos del RIGI podrían aportar entre US$50.000 millones y US$55.000 millones en exportaciones.
Sobre la participación de empresas argentinas, afirmó que ya hay casi 1.800 proveedores locales contratados, provenientes de veinte jurisdicciones, y que el componente de compras locales representa el 82 % de las inversiones mencionadas en su presentación.
El funcionario definió el objetivo de estas rondas como “unir a los proveedores locales con los proyectos” y anticipó que habrá nuevos encuentros. Según las cifras que expuso, la jornada rosarina superó las 2.500 pymes inscriptas y contó con unas 2.100 reuniones organizadas.
Impuestos, tasas y logística
Uno de los ejes del discurso fue la reducción de los costos de producción. Caputo descartó que la competitividad deba buscarse mediante una devaluación o un aumento del déficit.
“Nosotros creemos que la competitividad no se logra ni con déficit fiscal ni mucho menos devaluando, emitiendo pesos y devaluando nuestra moneda”, expresó el ministro.
En esa línea, anticipó nuevas reducciones tributarias: “Vamos a estar bajando más el año que viene”. Vinculó esa posibilidad con el crecimiento económico y la formalización del empleo, factores que, según planteó, permitirían ampliar los recursos disponibles.
También reconoció una dificultad para las empresas: “El costo financiero hoy en Argentina sigue siendo muy alto”. Para reducirlo, propuso avanzar en la baja de la inflación y desarrollar el mercado de capitales con instrumentos que permitan canalizar ahorros hacia proyectos productivos.
Rutas, trenes e hidrovía
Caputo incluyó la infraestructura entre las condiciones necesarias para mejorar la competitividad. Mencionó el esquema de concesiones viales, la futura licitación del Belgrano Cargas y las iniciativas vinculadas con la hidrovía y el transporte por barcazas.
Según sostuvo, esas medidas permitirían reducir costos logísticos, especialmente para las provincias del norte. “En los próximos dos años vamos a ver un cambio fenomenal en todo lo que es logística”, aseguró.
La defensa del rumbo económico
El ministro atribuyó el interés inversor a la estabilidad económica, las garantías del RIGI, la previsibilidad y un contexto internacional que favorece la búsqueda de nuevos proveedores de alimentos, energía y minerales.
Defendió el equilibrio fiscal y advirtió que el Gobierno no contempla apartarse de ese camino. “No hay opción para nosotros de tomar aunque sea un mínimo atajo”, afirmó.
Además, sostuvo que el ingreso de divisas asociado a los proyectos permitirá superar dificultades cambiarias históricas. Se trata de una proyección del titular del Palacio de Hacienda, quien presentó esas inversiones como una garantía de estabilidad y previsibilidad para los próximos años.