Saúl «Canelo» Álvarez volvió a conquistar un título mundial. El mexicano derrotó al francés Christian Mbilli por decisión unánime en Riad, Arabia Saudita, y recuperó el cinturón supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), con tarjetas de 115-112, 116-111 y 117-110.
Después de 13 meses alejado del cuadrilátero, el excampeón encontró en su experiencia y precisión los argumentos para quedarse con una pelea exigente. Sin necesidad de buscar permanentemente el nocaut, administró los tiempos, neutralizó buena parte de los ataques de su adversario y capitalizó los errores del francés.
Mbilli intentó imponer condiciones mediante la presión y un mayor volumen de golpes, pero Canelo respondió con contragolpes y combinaciones más claras. El séptimo asalto marcó uno de los momentos determinantes, cuando un uppercut de derecha dejó sentido al francés y estuvo cerca de abrirle el camino a una definición anticipada.
En el octavo round, además, Mbilli sufrió el descuento de un punto por reiterados golpes a la nuca, una sanción que también incidió en el resultado final. El mexicano sostuvo el control durante los últimos asaltos y llegó al cierre con una ventaja que los jueces ratificaron por unanimidad.
La conquista tuvo un valor especial para Álvarez, que regresó después de la derrota frente a Terence Crawford, en septiembre de 2025, y de una operación en el codo que prolongó su ausencia. A los 36 años, volvió a demostrar que conserva recursos técnicos para competir en la máxima exigencia y recuperó protagonismo en la división de las 168 libras.
Sin una actuación dominante ni un nocaut espectacular, Canelo consiguió el objetivo que había ido a buscar a Arabia Saudita: volver a ser campeón mundial y recuperar el cinturón supermediano del CMB.