El empate 1-1 entre Unión y Newell's en el Coloso Marcelo Bielsa dejó una escena tan insólita como preocupante fuera de lo estrictamente futbolístico. Durante el entretiempo, un enfrentamiento entre efectivos policiales y un sector de la parcialidad rojinegra derivó en la utilización de gases lacrimógenos, cuyos efectos llegaron hasta el vestuario visitante y afectaron al plantel tatengue.
La situación obligó a Leonardo Madelón a modificar por completo la habitual rutina del descanso. Como el aire dentro del vestuario de Unión se había vuelto irrespirable, el entrenador decidió que sus futbolistas no ingresaran al lugar y permanecieran en el campo de juego.
Por presencia de GAS PIMIENTA en el vestuario de Unión, luego de un enfrentamiento de hinchas de Newell's con la policía por fuera del estadio, Madelón dio la charla técnica del ET en pleno campo de juego. 📺 ESPN Premium | Suscribite al Pack Fútbol en https://t.co/QYG8QkfMVs https://t.co/V0LY7iVv5n
— SportsCenter (@SC_ESPN) November 1, 2026
«Les dije a los chicos que no se metan en el túnel, que había gases lacrimógenos y no podíamos ir al vestuario», explicó el técnico rojiblanco una vez finalizado el encuentro.
Madelón improvisó la charla y trasladó todo al banco
El problema no solamente alcanzó a los futbolistas. Los integrantes del cuerpo de auxiliares que se encontraban dentro del vestuario también sufrieron las consecuencias de los gases y debieron salir del lugar afectados por la inhalación.
«Los auxiliares que estaban adentro salían todos tosiendo, así que les dije que lleven todos los elementos al banco de suplentes: hidratación, suplementos que ellos suelen consumir en el entretiempo, glucosa y lo que necesitábamos», relató Madelón.
De esta manera, el banco de suplentes se transformó en un improvisado vestuario y espacio de trabajo para el cuerpo técnico de Unión, que debió resolver sobre la marcha una situación completamente ajena a la planificación deportiva.
El episodio se originó a partir de un conflicto ocurrido durante el descanso en las inmediaciones del sector visitante, aunque sus consecuencias terminaron trasladándose al interior del estadio.
Finalmente, el incidente no pasó a mayores y el encuentro pudo reanudarse sin inconvenientes. Sin embargo, dejó una postal poco habitual: mientras los equipos se preparaban para afrontar el segundo tiempo, Madelón tuvo que dar las indicaciones y organizar a sus dirigidos en el banco de suplentes, porque el vestuario visitante había quedado afectado por los gases utilizados durante el operativo policial.