Colón cambió el paso y los números empiezan a respaldar esa transformación. Consiguió el objetivo de clasificarse al Reducido y ahora pone la mira en Midland, su primer desafío en el camino hacia el ascenso. Pero más allá de la clasificación, hay un dato que invita a la ilusión: el equipo llega fortalecido, con una cosecha estadística superior y una tendencia que marca una evolución desde la llegada de Iván Delfino.
El presente rojinegro ofrece argumentos concretos para entusiasmarse. Acumula siete partidos sin conocer la derrota y viene de conseguir dos victorias consecutivas. A esa racha le agrega otro aspecto fundamental para afrontar una instancia eliminatoria: la solidez defensiva. En esos siete encuentros solamente recibió goles en uno, una muestra de que el equipo también encontró respuestas para sostener los resultados.
Sin embargo, la evolución no se limita a las últimas presentaciones. Para dimensionar el impacto del trabajo de Delfino alcanza con repasar su registro al frente del equipo. Desde su llegada, Colón disputó 13 partidos, con un saldo de siete victorias, tres empates y tres derrotas. Esa producción representa una efectividad del 61%.
La comparación con el ciclo anterior también resulta elocuente. Antes de la salida de Ezequiel Medrán, Colón registraba una efectividad del 53%. Con Delfino, hubo una mejora de ocho puntos porcentuales que permite identificar una tendencia positiva en el rendimiento y, fundamentalmente, en la cosecha de resultados. El equipo parece haber encontrado una identidad más confiable. Ganó en regularidad, fortaleció su estructura y consiguió que los resultados acompañaran el funcionamiento. En un campeonato tan exigente como la Primera Nacional, donde los márgenes suelen ser estrechos, alcanzar esa combinación representa un valor importante.
Ahora comienza otra historia. Midland aparece en el horizonte como el primer escollo de un Reducido en el que cada partido tendrá características de final. Colón llegará con confianza, respaldado por una racha que invita al optimismo y con la tranquilidad de haber elevado su rendimiento en el momento indicado.