La crisis política y financiera en Paraguay alcanzó su punto de mayor tensión con la inminente salida del poder del presidente Santiago Peña. El detonante fue la quiebra e intervención de Ueno Bank, una entidad financiera que creció exponencialmente al amparo del propio Poder Ejecutivo.
En una entrevista con LT10, Marcos Cáceres, editor de la sección de Política del diario ABC Color de Paraguay, brindó un panorama completo sobre el entramado de corrupción, el impacto económico en la sociedad y el temblor institucional que atraviesa al país vecino.
"Hace más de 30 años que soy periodista y, con la arquitectura que armaron aprovechándose para robar dinero público, no recuerdo haber vivido un escándalo de esta magnitud", indicó Cáceres al analizar la gravedad del fraude.
El origen del fraude: conflicto de intereses y fondos públicos
El entramado que derivó en la caída del Gobierno se gestó al inicio de la propia gestión de Peña. Según detalló el analista paraguayo, Ueno Bank funcionaba como una pequeña entidad financiera hasta 2023, transformándose en banco comercial de manera simultánea a la llegada de Santiago Peña a la presidencia de la República.
"Él se aprovechó de su situación de Presidente para disponer que muchos fondos públicos de la caja de jubilaciones fueran depositados allí. Fueron 350 millones de dólares solo del Instituto de Previsión Social (IPS) que están atrapados porque el banco está intervenido", explicó Cáceres.
En total, las investigaciones periodísticas e institucionales estiman en 850 millones de dólares el volumen de fondos estatales retenidos en la entidad colapsada.
La caída de la entidad no solo provocó un terremoto político, sino un verdadero cataclismo social.