La Bombonera pasó de la incertidumbre al festejo descontrolado en cuestión de segundos. Boca necesitaba ganar para asegurarse el primer puesto de la tabla anual y terminó consiguiéndolo de la manera más dramática: Enner Valencia convirtió en la última jugada y selló el 1-0 frente a Defensa y Justicia, un resultado que le permitió al Xeneize consagrarse Campeón de Liga.
El desenlace tuvo todos los condimentos de una definición. Boca sabía que no podía dejar puntos en el camino, pero el partido se le presentó mucho más complicado de lo esperado. El Halcón planteó un encuentro cerrado, con orden defensivo y la intención de aprovechar los espacios que dejaba el local cuando adelantaba sus líneas.
El equipo de la Ribera tuvo sus oportunidades, aunque no logró traducirlas en el marcador. Con el correr del reloj, la presión comenzó a sentirse cada vez más, sobre todo porque el resultado que llegaba desde el otro partido tampoco lo favorecía.
Es que Rosario Central vencía 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto y, con ese resultado, quedaba en condiciones de quedarse con el primer puesto anual si Boca no conseguía la victoria. La definición ingresaba en un terreno de máxima tensión y el empate comenzaba a tener sabor a derrota para el conjunto local.
Pero cuando ya no parecía quedar margen para cambiar la historia, apareció Valencia. A los 51 minutos del segundo tiempo, el delantero ecuatoriano aprovechó un rebote concedido por Matías Borgogno y mandó la pelota a la red. Fue el gol que necesitaba Boca, el que desató la celebración y el que terminó inclinando la definición a su favor.
La tabla anual quedó en manos del Xeneize
Con la victoria, Boca alcanzó los 63 puntos y terminó en lo más alto de la tabla anual, apenas una unidad por encima de Rosario Central. De esta manera, consiguió una nueva consagración y volvió a dar una vuelta olímpica después de tres años y medio.
Además, el Xeneize cerró su participación en la Zona A del Torneo Clausura con 33 puntos, la misma cantidad que Instituto de Córdoba, que también terminó en la parte más alta de la clasificación.
Sin demasiado tiempo para prolongar los festejos, Boca deberá enfocarse en los compromisos que todavía tiene por delante. El sábado afrontará la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, mientras que el 21 de noviembre disputará la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Mineiro.
La conquista de la tabla anual le dio un impulso anímico importante al equipo de Arruabarrena. Boca ya tiene un título en sus manos, pero mantiene abierta la posibilidad de completar un cierre de 2026 extraordinario, con otras dos definiciones decisivas en el horizonte.