La derrota de Colón en el estadio Brigadier López por la fecha 8 del grupo B de la Primera Nacional dejó reflexiones profundas. Guillermo Ortiz, referente de la última línea, fue claro y autocrítico luego de la caída ante Gimnasia de Jujuy por 1-0.
"Dije siempre que ningún partido iba a ser fácil. Somos conscientes de que a veces se puede jugar de la manera que queremos y otras que no. Nos pasó y esta fue una linda cachetada para saber que nos falta. Todavía falta mucho", señaló el defensor, quien demostró que el resultado debe servir como un punto de inflexión para ajustar detalles y reforzar el compromiso del equipo.
Lejos de dramatizar por la derrota, Ortiz insistió en que el torneo es largo y competitivo, y que la reacción será clave para seguir en la pelea. "Esto es larguísimo y la realidad te la da ir partido a partido. Hay que plantarnos y solo mirar para adelante. Perder un partido no va a cambiar todo lo que veníamos haciendo. No pienso que sea un retroceso", afirmó con convicción, confiando en la capacidad del plantel para reponerse rápidamente.
Además, Ortiz explicó el motivo de su salida del campo durante el encuentro, llevando tranquilidad sobre su estado físico. "Fue una paralítica y como no estaba bien, prioricé que entrara un compañero en mejores condiciones. Estoy bien por suerte", comentó, despejando cualquier preocupación sobre una posible lesión.