Lejos de Santa Fe, pero con el mismo sentimiento intacto, la filial de Colón en Europa volvió a reunirse el último sábado en España, en un nuevo encuentro que ratifica el crecimiento sostenido de este grupo de hinchas.
Detrás de esta movida está Raúl Zambrano, uno de los impulsores de una iniciativa que empezó casi como un juego y hoy reúne a más de 675 integrantes distribuidos en distintos países del continente.

“Empezamos unos pocos, como una locura… y hoy somos cientos”, resumió Zambrano en diálogo con LT!0, reflejando el camino recorrido.
De una reunión a una comunidad europea
Lo que en un principio fue una filial en España rápidamente desbordó cualquier previsión. La convocatoria comenzó a sumar hinchas desde distintos puntos: Barcelona, Bilbao, Mallorca, Castellón y más allá.

“Nos dimos cuenta que esto nos superaba, que ya no era solo España. Había gente de todos lados, entonces pasamos a ser la filial europea”, explicó.
Con el tiempo, incluso se organizaron subfiliales, como la de Bilbao, y se integraron sabaleros de países como Suiza e Italia, consolidando una red que no deja de crecer.
Encuentros a pulmón y con sacrificio
La reunión del último sábado en España fue la cuarta desde la creación del grupo. Aunque participaron cerca de 70 personas, el número refleja solo una parte del esfuerzo.
“Vienen de todos lados, muchos viajan solo por unas horas. Algunos llegan a la mañana y a la noche ya están volviendo porque al otro día trabajan”, contó Zambrano, destacando el compromiso de cada integrante.

Ese espíritu también se traduce en la logística: tras el encuentro, él mismo se encargó de llevar a varios hinchas al aeropuerto. “Somos así, esto es a pulmón”, remarcó.
Más que una peña: identidad y pertenencia
La filial no solo se limita a reuniones sociales. También formaron un equipo de fútbol que representa a Colón en torneos amateur en Europa, fortaleciendo el sentido de pertenencia.

Además, ya tienen en agenda nuevos encuentros, como el del próximo 1 de mayo, cuando participarán de un evento en el predio que la AFA posee en Barcelona.
“Siempre tratamos de sumar gente. La idea es seguir creciendo y que cada vez haya más sabaleros”, explicó Zambrano.
La distancia no apaga la pasión
A miles de kilómetros, seguir a Colón no es sencillo. Los partidos muchas veces se ven de madrugada, antes de ir a trabajar, pero eso no impide el acompañamiento.
“Sufrimos mucho, pero siempre estamos. Cada partido decimos ‘este es el que arranca todo’”, confesó entre risas.

Durante la entrevista, incluso llegaron mensajes desde distintos puntos de España, como Barcelona y Madrid, evidenciando el alcance de esta comunidad que se mantiene conectada gracias a la radio y las plataformas digitales.
Un sueño compartido
El objetivo es claro: seguir acompañando al club y, si es posible, celebrar a la distancia. “Ojalá Colón nos regale el ascenso, lo necesitamos”, expresó Zambrano, reflejando el deseo de todos los sabaleros que, aunque lejos, sienten cada partido como si estuvieran en el Brigadier López.

La historia de la filial europea es una muestra más de que la pasión por Colón no entiende de geografías. Solo de sentimiento.