La crisis en la industria láctea volvió al centro de la agenda santafesina tras el anuncio de que Sancor pedirá su propia quiebra y el cese de actividades en Lácteos Verónica. El escenario genera preocupación por el impacto directo en el empleo de las localidades donde estas plantas son el motor de la economía regional.
En este contexto, el ministro de Trabajo provincial, Roald Báscolo, trazó en LT10 un diagnóstico que distingue los problemas estructurales de firmas puntuales de la situación general del sector.
Gestión vs. Contexto
Báscolo planteó que no todo el rubro está en crisis. “Yo no sé si decir que el sector lácteo es un rubro que está en crisis”, deslizó, y contrastó con otros casos: “Tenemos industrias en la provincia de Santa Fe que están realizando inversiones y ampliaciones, a pesar del contexto adverso”.
Para el funcionario, tanto Sancor como Verónica arrastran dificultades propias: “La cuestión de estas empresas tenía más que ver con la administración y gestión que con el contexto en sí”. Actualmente, el foco está puesto en seis plantas ubicadas en territorio santafesino que están prácticamente paralizadas. “Verónica está sin producción y Sancor con niveles mínimos”, describió, al tiempo que remarcó que ambas estructuras son “imposibles de sostener” en las condiciones actuales.
El futuro de Sancor y Verónica
La situación de Sancor aparece como la más delicada. Tras más de un año en concurso preventivo, la cooperativa avanzó hacia el pedido de quiebra. “Era una situación insostenible”, resumió el ministro, al detallar que el déficit superaba los 3.000 millones de pesos mensuales.
Frente a este escenario, la quiebra podría abrir una nueva etapa. “Si este proceso se da con celeridad, podría ser la solución”, planteó Báscolo, en referencia a una eventual reactivación bajo otra estructura. Incluso dejó abierta la posibilidad de continuidad de la firma: “Estoy seguro de que quienes estén interesados también lo estarán en la marca”.
En paralelo, el caso de Lácteos Verónica ofrece un margen distinto. A diferencia de Sancor, no está concursada, lo que abre alternativas. “Los dueños tienen la libre disponibilidad de vender para insertar capital de trabajo y retomar la producción”, explicó.
Picos de producción y tecnología
El ministro advirtió sobre una tensión a corto plazo: la baja demanda interna frente a un próximo pico de producción de materia prima. “A partir de agosto y septiembre la producción de leche va a ser récord nuevamente y se van a necesitar plantas para industrializar”, anticipó.
Finalmente, Báscolo se refirió al impacto de la tecnología en el mercado laboral. “La tecnología llegó para quedarse, pero en muchos casos eso no ha significado perder puestos de trabajo”, afirmó. Sostuvo que la clave está en la capacitación: “Nuestra sugerencia es poner atención especial en la inteligencia artificial”, señaló, aunque destacó que “también vuelven a cobrar mucha relevancia los oficios básicos”.