Desconocidos atacaron la sede de Jabad Lubavitch en la capital bonaerense utilizando el mismo modus operandi que ya habían empleado contra la biblioteca Max Nordau el pasado 1° de mayo. El hecho vuelve a poner el foco en la escalada de episodios de odio en la ciudad.
Desde la DAIA Santa Fe advirtieron que este episodio no es aislado. Si bien en este caso no se registraron víctimas ni daños materiales, la entidad remarcó que la cercanía temporal entre los hechos evidencia una dinámica que no puede ser naturalizada. “El odio escala cuando no se sanciona”, señalaron desde la institución, al tiempo que insistieron en la necesidad de combatir estos actos con educación y con la aplicación firme de la ley.
En paralelo, indicaron que el Ministerio de Seguridad bonaerense y áreas especializadas de la Policía provincial ya se encuentran investigando lo ocurrido en coordinación con organismos comunitarios.
El mensaje de la entidad santafesina cierra con una advertencia clara: el antisemitismo representa una amenaza que requiere respuestas firmes, coordinación institucional y acciones concretas para evitar que estos hechos se repitan.