Tomás Martín Etcheverry (26° del ranking mundial) hizo su estreno en el Roma Open, en la segunda ronda debido a su papel de preclasificado, y jugó su primer partido siendo la raqueta número 1 de Argentina. Enfrente, el local Mattia Bellucci (80°), verdugo de Román Burruchaga. Lamentablemente para el tenis albiceleste, fue un paso en falso: el anfitrión remontó y superó al platense por 5-7, 6-2 y 6-4.
El comienzo del partido era como se lo esperaba, con dominio del sudamericano que rápidamente estableció una ventaja de 3-0. Sin embargo, todo se iba a emparejar, aunque con final feliz para Etcheverry en el primer set, quebrando en el momento justo y estableciendo el 7-5 a su favor.
Desde ese momento, todo se volvió cuesta arriba y es que el italiano, con apoyo total del público, elevó de gran manera su nivel de tenis: dos quiebres y mucha firmeza a la hora de sacar, con enorme juego en la red, le otorgaron en un pestañear el 6-2 en el segundo capítulo.