La causa por pedidos de coimas en la Comisaría 8va de la ciudad de Santa Fe sumó este lunes una nueva condena. Se trata del subjefe de la dependencia, quien aceptó su responsabilidad en los hechos a través de un procedimiento abreviado firmado ante el fiscal Ezequiel Hernández, de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos.
Originalmente, la jornada estaba prevista para el tratamiento de las medidas cautelares, pero un acuerdo previo entre la defensa y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) permitió cerrar el caso con una sentencia condenatoria. El policía admitió haber participado activamente en la exigencia ilegal de dinero a una víctima para devolverle su motocicleta y evitar que quedara detenida.
El fallo establece para el ahora exsubjefe una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, además de seis años de inhabilitación especial para ejercer funciones dentro de la fuerza policial. Asimismo, el condenado deberá abonar una multa de 2 000 000 de pesos, cifra prevista en el Código Penal para el delito de exacciones ilegales.
"El imputado tenía una función relevante por su jerarquía y, según expusimos en la audiencia, fue el encargado de desplegar la intimidación que le generó temor a la víctima", explicó el fiscal Hernández tras la resolución.
El "inicio" de la maniobra
La investigación reveló un modus operandi que el fiscal calificó como una muestra de la "falta de impunidad" con la que trabajamos. La víctima, preocupada porque su moto estaba retenida y sospechaba que estaba siendo utilizada para cometer delitos, contactó inicialmente a un policía que realizaba el servicio de adicional en una estación de servicio cercana.
Este efectivo fue quien lo derivó a la Seccional 8va, asegurándole que allí "solucionarían" el problema tomándole la denuncia. Sin embargo, ese contacto fue el inicio de la extorsión: los agentes le exigieron 1 000 000 de pesos para liberar el vehículo y no iniciarle una causa penal.
Dinero oculto en un balde
Uno de los momentos más tensos de la investigación ocurrió durante la entrega controlada del dinero. Según relató Hernández, el personal de Asuntos Internos ingresó a la comisaría apenas unos segundos después de que el pago fuera efectuado.
"El dinero ya había sido ocultado en un balde con piedras. Durante un tiempo hubo dificultades para encontrarlo, a pesar de que se requisó a todo el personal y se revisó la seccional de punta a punta", detalló el fiscal. Finalmente, tras un exhaustivo rastrillaje, los billetes fueron hallados dentro del recipiente.
Durante la audiencia estuvieron presentes las víctimas, quienes manifestaron su acuerdo con la solución penal, aunque expresaron sentir todavía temor hacia el condenado. Ante esto, tanto el juez como la Fiscalía recordaron que el acuerdo incluye medidas de restricción de acercamiento y de contacto que, de ser incumplidas, revocarían la condicionalidad de la pena.
Respecto a la motocicleta, el fiscal confirmó que la devolución fue solicitada mediante un abogado y que la situación será evaluada en las próximas horas.
