No hubo demasiado tiempo para lamentarse en Unión. Después de la derrota ante Belgrano por 2-0 en el Gigante de Alberdi, que significó el final del recorrido en el Torneo Apertura, el plantel tatengue emprendió rápidamente el regreso a Santa Fe para enfocarse en el próximo objetivo.
La delegación desayunó este miércoles en Córdoba y luego emprendió viaje rumbo a la capital santafesina. Una vez instalados nuevamente en la ciudad, los jugadores tendrán almuerzo, descanso y merienda antes de volver a trabajar desde las 18 en Casa Unión.
El último desafío antes del receso
Con la eliminación consumada en los cuartos de final, el único objetivo que le queda al equipo de Leonardo Madelón en esta primera parte del año es la Copa Argentina.
Unión espera la confirmación oficial para conocer cuándo enfrentará a Independiente, en un partido que marcará el cierre del semestre antes del inicio de las vacaciones.
La idea del cuerpo técnico es sostener la intensidad de trabajo y aprovechar estos días para recuperar energías físicas y futbolísticas después de varias semanas de competencia continua entre torneo local y copas.
Un cierre que dejó sensaciones encontradas
El Tatengue terminó su participación en el Apertura luego de una campaña que tuvo altibajos, aunque logró meterse en los playoffs y eliminar a Independiente Rivadavia en Mendoza, uno de los mejores equipos de la fase regular.
Sin embargo, el equipo no pudo sostener ese envión en Córdoba y cayó frente a un Belgrano que golpeó en los momentos justos.
Ahora, con el foco puesto en Independiente, Unión buscará cerrar esta parte de la temporada con una clasificación que le permita maquillar el golpe sufrido en Alberdi y encarar el descanso con otro ánimo.