El anuncio del viaje del papa León XIV a Uruguay reavivó las expectativas en la Argentina por una eventual visita, aún sin confirmación oficial del Vaticano pero con señales que alimentan el entusiasmo en el ámbito eclesiástico y político.
En ese contexto, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, evitó dar definiciones concretas, pero dejó entrever que estaría "en agenda" y que saben de su interés por venir al país.
En ese sentido, resaltó la importancia que tendría la visita en medio del clima que atraviesa a la Iglesia local. Señaló la necesidad de reconstruir el diálogo y la unidad en una sociedad marcada por tensiones y remarcó que sería positivo que, ante un eventual viaje, exista una convocatoria amplia de todos los sectores.
En esa línea, advirtió sobre el impacto del tono del debate público y la responsabilidad de la dirigencia. “Si entre nosotros nos maltratamos o usamos palabras armadas, ¿qué podemos esperar después de la violencia en nuestra sociedad?”, planteó en un mensaje que vinculó directamente con el contexto actual del país.
El arzobispo también anticipó que el próximo tedeum tendrá un enfoque orientado a todo el pueblo argentino y no a las facciones, en un intento por correrse de las lecturas partidarias. Allí volverá a insistir en la necesidad de superar la lógica de confrontación y promover una mirada basada en la fraternidad y el trabajo en conjunto, en línea con el mensaje del papa.
Puertas adentro de la Iglesia, deslizan que, en caso de concretarse la visita, la organización de la agenda en Buenos Aires quedaría bajo la órbita directa del P, lo que le daría un rol central en la coordinación institucional y política de la eventual llegada.
Desde el Arzobispado de Buenos Aires indicaron que no existe aún una confirmación oficial del Vaticano, aunque recordaron que la Iglesia argentina ya formalizó una invitación en junio de 2025. En aquella oportunidad, el obispo de Jujuy, Daniel Fernández, le entregó personalmente la propuesta a León XIV.